La tecnología como aliada del transporte terrestre

La tecnología es la que sigue marcando, hoy en día la evolución de los sectores. Los últimos avances en el campo del sector del transporte están provocando, más que una evolución, una revolución.

Mientras que ha sido, durante décadas, el gran olvidado, hoy en día se está encontrando la necesidad de dotar a las cabinas y empresas logísticas de todas las herramientas basadas en el big data, la inteligencia artificial y la conectividad para mejorar las cadenas de suministro cada vez más exigentes y necesarias.

Claro se vio este punto durante la pandemia ya que fue precisamente este corredor terrestre el que garantizó los lineales de los supermercados y las demandas para el teletrabajo.

Pero, ¿cuáles son esas tecnologías que todo lo están cambiando?

  • Monitorización vía GPS de los vehículos: conseguir entender la utilidad de esta herramienta es clave para apostar por ella. Más allá de ubicar geográficamente la flota, sirve para otras muchas cosas. Para empezar, permite optimizar las rutas para intentar evitar un transporte vacío, garantiza tener la información relativa a velocidad, distancia y demás variables en las que se mueve el conductor y, también, permite conocer cuándo es necesario hacer los mantenimientos preventivos de los camiones. Todo esto, junto con la información que es capaz de almacenar, permite hacer una interpretación de los datos que aportan una información vital para mejorar los procesos y trayectos, abaratar los costes y plantear formaciones para paliar algo que no funcione como debe.
  • Vehículos autónomos: ese es el gran objetivo en el medio o largo plazo, aunque a día de hoy solo está en ciernes. Aunque hay zonas en las que se utilizan ya en ámbitos como el minero, sacar a la carretera camiones sin control absoluto del factor humano podrían tardar un poco, aunque sí pueden ser de gran ayuda para que el conductor que esté cansado pueda dejar automatizado una parte de su conducción.
  • Sostenibilidad: la búsqueda de la sostenibilidad está haciendo que los fabricantes hayan entrado en la carrera por conseguir combustibles más ecológicos y que abaraten costes con el precio actual de la gasolina. Las opciones en la versión eléctrica y con hidrógeno empiezan a salir al mercado, aunque aún queda parte del recorrido por hacer para que de verdad permitan tener la autonomía que necesita este tipo de vehículo.
  • Cámaras: la incorporación de las cámaras a las cabinas, tanto a nivel interno como externo está suponiendo incluso cambios en la propia anatomía de los vehículos. De hecho, algunos de ellos, gracias a cámaras que permiten ver los 360º del exterior, están permitiendo evitar los retrovisores y los puntos muertos. Además, las grabaciones en la nube están sirviendo para aclarar alcances o incidentes en la carretera que antes no tenían opción de ser revisados por las autoridades.
  • Digitalización de procesos: gracias a la conectividad con las empresas y con las logísticas, se pueden hoy en día digitalizar los pedidos y llenar los remolques para que los vehículos que transitan lleven optimizado al máximo el espacio de sus cargas en cualquiera de sus trayectos. Además, el hecho de poder automatizar los cambios de conductor o incluso el mandato ELD es clave para ganar tiempo.