Dramas personales

Para Emilia Clarke y Kit Harington, el éxito fue abrumador

Dramas personales

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Los Ángeles.- Juego de Tronos ganó 47 premios Emmy, más que ninguna otra serie de televisión. La octava y última temporada de la serie se estrenó el 14 abril y se convirtió en todo un suceso en el mundo, y aún faltan cuatro episodios más para saber quién se quedará con el trono de hierro.

Pero detrás de cifras impensadas por una producción para la pantalla chica y millonarios contratos, algunos de los actores de la aclamada ficción vivieron en los últimos años sus propios dramas personales que debieron atender sin afectar su trabajo en un show que se convirtió en un fenómeno.

Emilia Clarke casi se muere 

En una columna en The New Yorker, Emilia Clarke, que da vida a Daenerys Targaryen en la exitosa serie de HBO, contó que estuvo a punto de morir tras la primera temporada de Game of Thrones en 2011 luego de sufrir dos aneurismas cerebrales.”En mis peores momentos llegué a pedir a los médicos que me dejaran morir”.

En un artículo en primera persona para el citado medio, Clarke, de 32 años, decidió hacer público uno de los episodios más difíciles de su vida. Días después, la estrella de Hollywood ofreció una entrevista a la cadena CBS en la cual detalló el horror que vivió durante aquellos meses, y mostró algunas imágenes de ese momento.

Clarke reconoció que no fue nada fácil para ella recuperarse. “La primera vez fue difícil, y la segunda me resultó mucho más difícil ser optimista”, repasó.

OPERACIÓN

Tras la operación y varias semanas de recuperación, la actriz volvió a su trabajo en Game of Thrones. Sin embargo, permanecía un temor, ya que se le había detectado una segunda aneurisma al otro lado de su cerebro. Comenzó siendo más pequeño que el anterior, pero para 2013 había crecido el doble.

Afortunadamente tras una nueva operación, superó la enfermedad, aunque con gran dificultad. “La recuperación fue aún más dolorosa de lo que había sido después de la primera cirugía. Parecía que había pasado por una guerra más espantosa que cualquiera que haya experimentado Daenerys”, reconoció.

“Justo cuando todos los sueños de mi infancia parecían haberse hecho realidad, casi perdí mi mente y luego mi vida”, expresó la actriz, que además admitió que no fue nada fácil para ella volver al set del show después de la hemorragia cerebral. 

Sophie Turner: depresión y pensamientos suicidas 

Sophie Turner, quien interpreta a Sansa Stark en Game of Thrones, rompió en llanto durante su última entrevista al relatar cómo se sintió con su repentina fama y las voraces criticas que recibió, e incluso consideró el suicidio para terminar con todo eso.

Turner eran tan sólo un niña de 13 años cuando fue elegida para el papel de Sansa y quedó obsesionada con las críticas que recibió de los usuarios, que la llamaban “gorda” y “una mala actriz”.

Los comentarios negativos la llevaron a caer en una espiral depresiva. “Simplemente empecé a creérmelo. Me decía a mi misma, ‘Sí, tengo granos. Estoy gorda. Soy mala actriz’”, confesó.  “Sufro depresión desde hace cinco o seis años. El mayor reto para mí es salir de la cama y de casa. Aprender a quererme es mi mayor desafío”. 

Maisie Williams, sexo y violencia 

La actriz Maisie Williams, que obtuvo el papel de Arya Stark con tan solo 12 años, confesó que cuando empezó a trabajar en la serie de HBO pensaba que “el sexo era bastante embarazoso y extraño”.

Lena Headey: depresión posparto 

Lena Headey confesó, en un entrevista con The Sun, que había sufrido una terrible depresión postparto mientras interpretaba a Cersei Lannister en la primera temporada de GoT.

“Fue horrible, tuve depresión postparto pero no lo sabía. Vi a un médico para un chequeo y estallé en lágrimas”, comentó la estrella, que es madre de dos niños. Y agregó: “Hice el primer año de ‘Game of Thrones’, resolviendo la maternidad y pasando por un momento extraño personalmente. 

Fue difícil”.

A su vez, recibió duras críticas de los fanáticos del show por usar una doble de cuerpo para una escena en que tenía caminar desnuda. Tal decisión se tomó ya que Headey estaba embarazada. “Algunas personas pensaron que yo era menos actriz por usar un doble de riesgo.”, recordó Headey.

Kit Haringont tuvo que ir a terapia por la “muerte” de Jon Snow 

Kit Harington tenía 25 años cuando alcanzó la fama mundial. Interpretar a Jon Snow en Game of Thrones lo catapultó como uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla.

La presión mediática fue intensa desde el principio de la serie de HBO, pero hubo un acontecimiento en la ficción por el que sufrió un intenso acoso por el que decidió acudir a terapia.

La muerte de Jon Snow fue la gota que colmó el vaso. La intriga sobre la posible resurrección de su personaje propició un acoso mediático de tal magnitud que llevó al actor a buscar ayuda profesional para sobrellevarlo, según contó el propio actor. “Cuando te conviertes en el momento de máximo suspenso de una serie de televisión, el enfoque en ti es aterrador”, dice Harington a Variety.

“Hay personas que te gritan en la calle, ‘¿Estás muerto?’ Y al mismo tiempo, debes mantener las apariencias. Yo soy neurótico como cualquier actor, y eso aumenta con el nivel de atención”, explicó. Fue entonces cuando comencé a ir a terapia y a hablar con la gente”, contó  Harington .