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Ciudad de México. - Luego de su presentación en 2013, la banda británica Iron Maiden regresó a la capital mexicana para compartir su heavy metal con los fieles seguidores y, como ya es costumbre, celebrar con ellos el mes patrio.
Así que como hace seis años, el vocalista de la agrupación Bruce Dickinson tomó su sombrero de charro para darle la bienvenida a los metaleros que abarrotaron el Palacio de los Deportes en el primer concierto de tres que ofrecerán en la Ciudad de México, como parte de su gira The legacy of the beast.
Este “tour”, que se llama así en honor al videojuego para iOS y Android lanzado en 2016 por la agrupación fundada en 1975, incluye un recorrido por su repertorio musical que el público agradeció con aplausos y gritos de euforia.
Un “¿Cómo están?” marcó el inicio de la fiesta del metal, en la que las manos en alto hicieron verdaderos mantos que se movían al ritmo del estruendoso sonido de las guitarras, mientras que en el escenario los músicos de la icónica agrupación paseaban de un punto a otro disfrutando del momento.
“Aces high” y “Where eagles dare” fueron temas con los que abrió su presentación, no sin antes invitar, como buena anfitriona, a continuar con la magna celebración.
“¡Hola México! Aquí estamos en el primero de tres conciertos agotados en la Ciudad de México. Venimos de la frontera de Estados Unidos. No tienen nada de qué preocuparse. Esta noche es una celebración del legado de la bestia”, dijeron los músicos, para continuar con el prometedor espectáculo.
Como es usual, los amantes del metal lucieron sus tradicionales atuendos negros con cadenas que tanto los distingue, y se dieron permiso de disfrutar al máximo y olvidarse de quienes los rodeaban para saltar y mover sus melenas a todo lo que daba.








