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Ciudad de México. - ¿Qué le pasa a Julio Iglesias?, esa fue la pregunta que miles de fanáticos se hicieron durante la presentación del legendario cantante español, en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, quien se mantuvo sentado, poco visible y con un audio que en ocasiones era imperceptible, para cerrar el espectáculo con una caída que preocupó a muchos.
Sin embargo, a pesar de todas las fallas de la presentación, la gran leyenda española recibió en cada momento grandes ovaciones y demostraciones de amor, por parte de una audiencia que agradecía poder verlo una vez más sobre el escenario, “¡vamos Julio!, ¡te queremos!, ¡eres grande!, ¡te amo!”, fueron algunas frases que se escuchaban por todo el lugar.
El reloj marcaba las ocho y media de la noche, cuando se apagaron las luces del recinto que se encontraba casi lleno, ante una multitud de fans que esperaban poder ver a una leyenda viva de la música.
ADMIRADO
“Amor, amor, amor”, fue el primer tema, que hizo que el público presente comenzará a emocionarse, sin embargo, muchos no podían visualizar en que parte del escenario se encontraba, hasta que en las pantallas apareció su imagen.
El artista saludó al público y dijo; “tantas cosas que decirles, ya son casi cincuenta años que vine por primera vez a México y en esos años han pasado miles de historias bonitas entre el pueblo mexicano y yo”, haciendo gritar de emoción a sus admiradores.
Para decepción de muchos y comprensión de otras personas, el español de 75 años se mantuvo sentado la mayor parte de su presentación, haciendo que espectadores gritaran que lo querían ver, “¡déjate ver Julio!”, le decían, a lo que les respondía de una manera pícara: “Para qué me quieren ver si estoy feo”, o “sí me tienen que ver, estoy guapísimo”, haciendo reír a todos los espectadores, llevando en un recorrido a través del pasado a sus fans.
Los problemas de audio continuaban, y por doquier se escuchaba gritos que decían, “no te escuchamos”, pero sin acongojarse el cantante que es respetado por ser considerado uno de las grandes estrellas del siglo pasado, comentó: “no importa si no me escuchan, lo importante es que yo estoy aquí por ustedes”, desatando las ovaciones.
LEYENDA
La leyenda del romanticismo, en ocasiones se ponía de pie y trataba que todos cantaran el coro de sus canciones, que, sin pedirlo, los miles de fanáticos presentes entonaban las letras, demostrando que, a pesar de todo, son fieles al ídolo de generaciones. Ya llegada la recta final del concierto, cantó “Amanecí otra vez”, “La vida sigue igual”, despidiéndose con “Me va, me va”, en donde salió del escenario por un momento y al reincorporarse nuevamente para despedirse, fue en donde sufrió una pequeña caída, que no paso a mayores, pero sí hizo que se preocuparan sus seguidores.








