Paquita la del Barrio combate el machismo

La intérprete arremete contra los hombres

Paquita la del Barrio combate el machismo

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Ciudad de México. - “¿Me estás oyendo, inútil?”. Ese duro reclamo dirigido a los hombres y ya clásico en el imaginario popular mexicano, es creación de la cantante mexicana Paquita la del Barrio, una adelantada a su época ya que desde hace cuatro décadas combate el machismo, desde el escenario, con sus canciones.

De 71 años, Paquita la del Barrio, nombre artístico de Francisca Viveros Barradas, llegó para quedarse en la musical local en la que sus temas, de corte ranchero y de títulos sugerentes, se clasificaron en el género “duro y contra ellos” por dirigirlas a los hombres.

Entre las canciones a las que le ha dado su sello están “Tres veces te engañé”, “Rata de dos patas”, “Las mujeres mandan”, “Viejo raboverde”, “Hombres malvados”, entre otras.

“Rata de dos patas”, se convirtió prácticamente en himno contra los hombres con el que dejó de cantar en bares de la popular colonia Guerrero y pasó a los grandes escenarios.

TEMAS

En su coro, la canción dice “Rata de dos patas, te estoy hablando a ti, porque un bicho rastrero, aun siendo el más maldito, comparado contigo, se queda muy chiquito” y con esa tonada, y muchas otras, la cantante defiende a las mujeres.

Pero, aunque parece que Paquita no quiere a los hombres o que los odia, su resentimiento no viene de ahí sino de una historia de desamor. Cuando tenía 15 años se casó con un hombre, de 42 años, con quien tuvo dos hijos, pero pasado el tiempo se enteró que él la engañaba ya que tenía una familia en otro pueblo.

A pesar de sus avatares sentimentales, recordó, con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se festeja hoy, su etapa adolescente y como siendo mujer no tuvo impedimento para hacer lo que quisiera, en época en la que el feminismo en México daba primeros pasos.

“Llegué de Veracruz, del municipio Alto Lucero, al entonces Distrito Federal (actualmente Ciudad de México), con mi hermana y entramos a trabajar a un restaurante llamado ‘El Tío Plácido’ en la avenida Insurgentes y ahí vendía vino y cerveza”, rememoró.

SABER QUERERSE

Aunque sabía que su trabajo no era bien visto, Paquita requería de una entrada económica para cubrir sus necesidades y desde niña, en su pueblo, no tuvo ningún obstáculo.

“Yo todo lo hacía, montaba a caballo con 8 o 9 años, iba del pueblo a una finca que mi abuelo dejó y nunca tuve esa represión de alguien”, expuso.

Por eso asegura que ahora se viven otros tiempos: “Lo más importante es que la mujer estudie, que aprenda y que se quiera ella misma”.

En su forma de ver las cosas, cree que los cambios en nuevas generaciones han sido perjudiciales. “Se les ha dado mucha libertad a los hijos y eso afecta a todo ser humano, por eso debemos cambiar un poco, ir atrás, a las 

bases”, considera.

Celebrará un concierto, el 24 de marzo, en el Auditorio Nacional, junto con la única e internacional Sonora Santanera.