La llegada del hombre a las islas aceleró los cambios en su biodiversidad

La llegada del hombre a las islas aceleró los cambios en su biodiversidad

Están entre las últimas regiones de la Tierra colonizadas por el hombre, pero las islas han padecido de una manera mucho más acelerada los cambios en su biodiversidad como consecuencia de esos asentamientos y de las actividades humanas.

Lo ha comprobado un equipo de científicos de numerosos centros de investigación de varios países y sus conclusiones se han publicado hoy en la revista Science.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores han analizado el polen fosilizado de un total de 27 islas de todo el mundo y repartidas por todos los océanos, y han comprobado que en cada una de ellas los cambios en la cubierta vegetal se acelera desde el momento en que son colonizadas por el hombre.

Pero también que ese proceso de cambios es mucho más rápido en las islas que han sido colonizadas en los últimos 1,500 años que en las que habían sido habitadas por el hombre con anterioridad, en un periodo que abarca los últimos 5,000 años.

En el trabajo han participado investigadores de universidades e instituciones científicas de numerosos países (Reino Unido, Nueva Zelanda, Países Bajos, Noruega, Dinamarca, Suecia o Australia), y entre ellos expertos de las universidades Autónoma de Madrid, Alcalá de Henares (Madrid), La Laguna (Canarias) o el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales de Cataluña (CREAF) de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

La investigadora de la Universidad española de La Laguna Lea de Nascimento ha precisado que el estudio ha consistido en comparar los registros paleoecológicos de las islas, que utilizan indicadores sobre la presencia o la actividad de organismos del pasado para reconstruir los ambientes que habitaban en escalas temporales que pueden ir desde décadas hasta miles de años.

Adscrita al Grupo de Ecología y Biogeografía Insular de esta Universidad, Lea de Nascimento  ha explicado a EFE que el polen fósil permite estimar la presencia y abundancia de plantas en el pasado y reconstruir las comunidades vegetales y su dinámica a lo largo del tiempo.

Los cambios que se producen en las islas son más rápidos que los que se registran en otros lugares, ha detallado la investigadora, y ha observado que precisamente a causa de su aislamiento y de la limitación del espacio, las especies y los ecosistemas de las islas son más vulnerables ante cualquier cambio .

Pero ¿son negativos todos los cambios que se producen en las islas tras los asentamientos humanos?. "Para la conservación de la biodiversidad los cambios son por lo general negativos, aunque dependen de muchos factores, como el momento de la colonización, la cultura, el desarrollo tecnológico de los colonizadores, las especies o ecosistemas a los que afectan", ha señalado.

Y se ha referido también a los elementos positivos de esos asentamientos, aunque los ha circunscrito a la diversidad cultural que se origina con los poblamientos de las islas.

Lea de Nascimento ha observado que "por definición" las islas son regiones vulnerables en cuanto a la conservación de biodiversidad y están sometidas a una presión "intensa" por parte del hombre, y ha aseverado que "probablemente la resiliencia de los ecosistemas insulares no pueda mantenerse si la intensidad del impacto humano continua a los niveles actuales".

La duración del impacto humano dependerá de que esas actividades se mantengan en el tiempo, pero en muchos casos y aunque esas actividades desaparezcan los daños dejarán secuelas irreversibles; y la destrucción de los hábitats llevará a lo que los científicos llaman "deuda de extinción".

"La degradación y pérdida de hábitats es tan intensa que algunas especies no van a poder recuperarse y acabarán por extinguirse en un futuro próximo, aunque no lo hayan hecho aún", ha precisado Lea de Nascimento, quien ha insistido en que esto ocurre también a escala continental pero que las estrategias de conservación deben tener en cuenta las particularidades de las especies y de los ecosistemas insulares