Banquete de olores y sabores

Banquete de olores y sabores

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Querido amigo,

   Tal y como te comentaba en la carta anterior, Yucatán es una delicia gastronómica y quien visita este lugar no puede ni debe dejar de lado el degustar sus deliciosos platillos tradicionales. Los visitantes que aquí van y compran una hamburguesa o una pizza, están cometiendo un pecado de increíbles proporciones y solo demuestra su pobre gusto culinario.

       La cocina yucateca, ya sea la del más sofisticado restaurante o la de la casa más humilde, es un festival de olores y sabores que trae consigo recuerdos y presencias que viven, tanto en el consiente y en el subconsciente del habitante de la península, como en quienes tenemos la oportunidad de visitar estos maravillosos lugares.

     Es de una delicia increíble y especial la fusión de la pepita de calabaza y la amplia variedad de chiles, maíz, frijol, achiote y chaya, entre otros ingredientes característicos del pueblo maya, junto a la canela, la pimienta, los embutidos, la naranja y tantas especias aromáticas que los españoles trajeron y que estaban fuertemente influenciadas por la mezcla, a su vez, de los sabores de los moros que habían dominado la península ibérica por siglos.

        Entre los platillos preferidos destacan los panuchos que son tortillas de maíz hechas a mano y rellenas de frijol frito acompañadas con pavo desmenuzado, lechuga, pepino, tomate, cebolla curtida y aguacate. Los salbutes son muy parecidos a los panuchos, con la salvedad de que no llevan frijoles. Las empanadas de cazón son de maíz, se fríen y rellenan de cazón entomatado. La cochinita pibil es uno de los platos más apreciados por propios y extraños, consiste en carne de cerdo marinada con achiote y naranjas agrias, envuelta en hoja de plátano y lentamente horneada hasta llegar al punto perfecto de la sazón; se suele servir acompañada de frijoles negros y cebolla morada preparada con chile habanero.

      Te podría seguir hablando de tantas y tantas delicias, que tal vez acabaría escribiendo un tratado de cocina yucateca, pero no es esa mi intención, pues no tengo la gracia de poder narrar los métodos de preparación, lo cual no me apura, pues Charis, como bien sabes, es una extraordinaria cocinera. Durante todo el viaje ha ido anotando recetas, platicando con las cocineras mayas y conociendo los secretos de una parte de esta cocina maravillosa, que estoy seguro reproducirá en casa y cuando lo haga te invitaré a que nos acompañes.