En el laberinto

En el laberinto

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Querido amigo,
Una de las particularidades del barrio Gótico de Barcelona, son sus calles angostas que, en la oscuridad de las tardes y noches, se vuelven un laberinto que se extiende y del que resulta un poco difícil salir. No quiero decir que uno quiera huir del sitio, porque de verdad que es acogedor; simplemente resalto que entre aquella maraña de calles acabas por perderte o por volver al lugar del cual partiste. Por eso, incursionar en esta zona de Barcelona no deja de ser una aventura deliciosa.

La excursión a este sitio te puede llevar varios días, ya que en cada esquina se encuentra algún encanto distinto, desde sitios históricos hasta historias de amor que, en la medida que te vas adentrando y descubriéndolos, te van relatando la historia de la ciudad, de Cataluña y de España. Por ejemplo, tan sólo en unas cuantas manzanas encontrarás la Plaza Real, la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia. También, Casa Martí, la escultura de Barcino, la Judería, la estatua ecuestre de Ramón Berenguer II, los restos del Templo de Augusto, el Portal del Ángel, y la Plaza de San Jaime donde se encuentran la casa de la Ciudad y el Palacio de la Generalidad de Cataluña, la Iglesia de San Felipe Neri, el Palacio Episcopal de Barcelona, la iglesia de Santa Ana y la Plaza del Rey con el museo de Historia de Barcelona, la Muralla Romana y otras construcciones de la época del dominio romano.

Pero eso no es todo, aquí abundan desde bares de tapas hasta restaurantes baratos y otros muy caros; tiendas de antigüedades, joyerías, charcuterías, dulcerías, heladerías, y las tiendas de los equipos de futbol.

Caminando en aquel laberinto, de pronto nos encontramos con un establecimiento en el que se fabrican y venden marionetas y los llamados cabezones de las fallas de Valencia. El entrar en aquel lugar fue como viajar a un sitio mágico en donde títeres y figuras extrañas cobraron vida e interactuaron con nosotros.

Fue así como descubrimos que allí, en medio del barrio Gótico, abundan también la magia, los encantos, y una familia de artesanos que en los últimos trescientos años se han dedicado al mismo trabajo, a una tradición que va en los genes de estos artistas únicos.