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Guanajuato.- En el Festival Internacional Cervantino un cuento cobró vida, Hansel y Gretel, con el Teatro de Marionetas de Salzburgo, que ofreció una muestra de la tradición del oficio de titiritero en Austria.
La expresión corporal de los personajes de los niños del cuento clásico de los hermanos Grimm hizo olvidar que se trataba de marionetas. Cada movimiento estaba coordinado y acorde a los diálogos y emociones de cada escena de esta obra que se presentó ayer.
El escenario era giratorio para cambiar con rapidez la escenografía, que recreaba la casa de los hermanos protagonistas, un bosque y la casa de la bruja; y contó con un supertitulaje para la traducción del alemán al español. La dirección y la escenografía estuvieron bajo el mando de Hinrich Horstkotte.
HISTORIA CLÁSICA
Nueve titiriteros dieron vida a través de cada hilo a las marionetas de madera, que protagonizan esta historia clásica narrada en tres actos, con música del ensamble Inboccallupo y las voces de la mezzosoprano Kristina Naudé, como Hansel; y Annette Dasch, como Gretel.
En esta versión de la obra los hermanos salen por la noche a buscar fruta y se pierden en el bosque, luego de caminar se encuentran con una casa de dulce, en donde la Bruja de Jengibre trata de devorarlos... lo demás ya lo conocemos.
Las escenas que más emocionaron a niños y adultos fueron: cuando hizo su primera aparición la Bruja de Jengibre; luego cuando baila, canta y celebra que se comerá a los niños (mientras volaba en su escoba y la acompañaban otras en la coreografía); y el final, donde Hansel y Gretel acaban con ella y se salvan.
La expresión corporal de los personajes de los niños del cuento clásico de los hermanos Grimm hizo olvidar que se trataba de marionetas. Cada movimiento estaba coordinado y acorde a los diálogos y emociones de cada escena de esta obra que se presentó ayer.
El escenario era giratorio para cambiar con rapidez la escenografía, que recreaba la casa de los hermanos protagonistas, un bosque y la casa de la bruja; y contó con un supertitulaje para la traducción del alemán al español. La dirección y la escenografía estuvieron bajo el mando de Hinrich Horstkotte.
HISTORIA CLÁSICA
Nueve titiriteros dieron vida a través de cada hilo a las marionetas de madera, que protagonizan esta historia clásica narrada en tres actos, con música del ensamble Inboccallupo y las voces de la mezzosoprano Kristina Naudé, como Hansel; y Annette Dasch, como Gretel.
En esta versión de la obra los hermanos salen por la noche a buscar fruta y se pierden en el bosque, luego de caminar se encuentran con una casa de dulce, en donde la Bruja de Jengibre trata de devorarlos... lo demás ya lo conocemos.
Las escenas que más emocionaron a niños y adultos fueron: cuando hizo su primera aparición la Bruja de Jengibre; luego cuando baila, canta y celebra que se comerá a los niños (mientras volaba en su escoba y la acompañaban otras en la coreografía); y el final, donde Hansel y Gretel acaban con ella y se salvan.








