Javier Camarena en la ópera de Donizetti en NY

Será campesino enamorado que lo lleva a enlistarse al ejército

Javier Camarena en la  ópera de Donizetti en NY

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Nueva York.- Cuando Javier Camarena explote de alegría cantando nueve dos de pecho en “La Fille du Regiment” de Donizetti, existe la gran posibilidad de que el público en la Ópera Metropolitana explote igualmente pidiéndole un bis.

“Estaré muy feliz de hacerlo, pero no depende de mí”, dijo el tenor mexicano en una entrevista después de un ensayo el mes pasado, en inglés. “Siempre digo que esto es la voluntad del público”.

Ceder a esa voluntad no sería nada nuevo para Camarena, quien ya ha hecho encore de arias en dos óperas en la Met: “La Cenerentola” de Rossini en 2014 y “Don Pasquale” de Donizetti hace dos años.

En “La Fille”, cuyo título en español es “La hija del regimiento”, Camarena interpreta a Tonio, un campesino cuyo amor por el personaje principal lo lleva a enlistarse en el ejército. Cuando los soldados acceden a que se casen, Tonio estalla en un alarde de bravura que le exige saltar repentinamente toda una octava a un do de pecho, una nota que siempre emociona a la audiencia cuando se entona a toda potencia.

Camarena estará cantando su primer Tonio en la Met en una producción de Laurent Pelly coprotagonizada por la soprano surafricana Pretty Yende. La puesta se estrena el jueves y tendrá siete funciones, la última de ellas a transmitirse en vivo en HD el 2 de marzo en salas de cine alrededor del mundo. El cantante dijo que Tonio es “muy querido para mí” porque fue el papel con el que hizo su debut profesional en la Ciudad de México en el 2004. El aria con esas notas altas, “Ah! mes amis”, ahora le resulta fácil, pero llegar ahí fue un desafío.

“La primera vez que uno empieza a estudiar esta aria y dice, ‘Oh, no es tan complicado’, ESA es la parte complicada”, dijo Camarena. “Porque para hacerlo fácil uno tiene que practicar, practicar y practicar”.

Los primeros dos do, entonados con las sílabas “MA” y “NA”, no fueron problema. “Uno simplemente abre la boca, baja el mentón y el sonido ya está ahí”, dijo.

Pero el segundo par es otro tema. Caen en “SA” y “FLA”, sílabas que comienzan con consonantes sordas que hacen “mucho más difícil llegar al punto correcto y mantener el sonido firme”.