Minificciones

Minificciones

Las ovejas aprenden a contar pastores

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El verso se quiebra en el punto más inesperado, 

ahí donde la vaina o una sílaba ebria. 

Huellas de balas en el muro, un zapato de mujer en el arroyo. 

El ritmo de la ciudad, el ruido. 

Trazo serpentinas en el aire, no sé, un enunciado verde: 

imito la voz de los cencerros.

¿Qué te puedo decir del amor que tú no sepas? 

Hay muchas maneras de contar la historia. 

El policía buscaba pistas en el tejado rojo: 

un elfo, tres aluxes y un nido de cuchillos de hoja curva. 

Silencio. 

Alguien escribió en las paredes de una iglesia.

Pero recuerdo un gato.