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Atenas.- La emotiva tragedia lírica “Norma”, compuesta por Vincenzo Bellini, se ha trasladado gracias a la coproducción de La Fura dels Baus y la Ópera Nacional Griega a un futuro postapocalíptico en el que los druidas luchan contra los romanos invasores reforestando y limpiando chapapote.
El público que asistió al ensayo general de la ópera, que se estrenó anoche y abre el Festival de Atenas y Epidauro, ha recibido esta versión repleta de compromiso social y medioambiental con una estruendosa ovación.
A pesar de representarse en el famoso Odeón de Herodes Ático, uno de los teatros más sublimes de la Antigua Grecia y, desde luego, de los mejor conservados, la Norma de La Fura huye de lo clásico y sobrevive en una isla hecha de plástico flotante en un 2050 en el que el cambio climático devuelve el ritual pagano al centro de la sociedad.
Para este alegato contra el cambio climático y la contaminación, el escenario a los pies de la Acrópolis de Atenas se ha llenado de residuos y agua reciclados del mar Mediterráneo. El trágico triángulo amoroso entre las sacerdotisas Norma y Adalgisa y el procónsul Polión sucede en el futuro, pero sobre los deshechos sin descomponer de hoy.








