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Madrid.- Dos baúles “vintage”, que sus respectivos dueños creen únicos, y un equívoco en un aeropuerto tejen el inicio de la primera novela de la mexicana Paulina Vieitez, “Helena”, “una radiografía social” a través de los ojos de una mujer de mediana edad que se revela para ser dueña de su vida.
“Helena” (Suma) va más allá de lo que puede parecer el inicio de una historia de amor entre Helena, una mexicana llegada a España para completar su doctorado en Arte, y Marc, un misterioso arqueólogo, que ha compartido avión con ella hasta Nueva York, donde cada uno se lleva, como propio, el baúl del otro.
“Es una historia de amor, puede ser”, indicó Vieitez a Efe, pero “más que entre ellos, de cada uno consigo mismo. Cuando uno descubre que tiene que reinventar posibilidades en una vida que, a lo mejor, ya era tan previsible que se volvía un poco vacua”.








