Umeda Sukai Biru

Umeda Sukai Biru

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Querido amigo,

Hoy nos encontramos en el distrito de Kitaku, específicamente en la zona conocida como Umeda, lugar en el que se encuentra uno de los símbolos de la ciudad de Osaka. Es en este sitio en el que se conjuga la imaginación con la realidad, algo que sólo ha sido posible gracias a un increíble trabajo de diseño arquitectónico.

El edificio Cielo Umeda, en japonés Umeda Sukai Biru es el decimonoveno edificio más alto de Osaka y se ha convertido en el rascacielos más reconocible de la ciudad. Podríamos decir que también en uno de los más representativos de Japón.

El arquitecto Hiroshi Hara fue quien diseñó y construyó este edificio de 173 metros de altura y compuesto por dos torres gemelas de 40 pisos, cada una las cuales se encuentran conectadas en su parte más alta con puentes y una escalera móvil que cruza el ancho atrio central. En el punto en que las torres se conectan, es a través de una enorme plataforma en forma de anillo de 54 por 54 metros, conformando una superficie cristalizada.

Fue en 1988 que el arquitecto Hara concibió la construcción de este rascacielos como parte de lo que llamarón “la ciudad del aire”, por lo que partiendo de este hecho fue que edificó bajo una audaz concepción en la que se podría apreciar desde lo alto toda la ciudad de Osaka y su entorno natural. Para poder alcanzar un mayor impacto, Hara ideó el uso de cristales especiales en la parte superior de tal forma que reflejan el cielo como paisaje exterior, lo que hace un contraste muy especial con la cerámica opaca de la parte inferior.

Este día hemos viajado no sólo desde el nivel del suelo hasta una altura de 173 metros en unos cuantos minutos, sino que hemos vivido una experiencia única que lo hace a uno sentir realizar un viaje a bordo de una nave espacial, pues el túnel que te lleva a la parte superior del edificio es como si fuera un conducto de alguna película de ciencia ficción.

Estamos en la parte alta de este rascacielos y lo que vemos resulta increíble. Parece que estamos dentro de un juego para consola o computadora; enormes rascacielos que brotan como agujas estilizadas que parece que surgen del mar; autopistas que atraviesan edificios como en las viejas películas de ciencia ficción; una enorme rueda de la fortuna de un color rojo intenso, la desembocadura de un río y el mar que se pinta de un intenso color dorado al estarse ocultando el sol.

Hoy viajamos por el espacio e ingresamos sin quererlo a un videojuego hecho realidad, gracias  la creatividad de Hiroshi Hara.

Ramón Ortiz Aguirre 

 ramon.ortiz.aguirre@gmail.com