Covid: ¿abdicación oficial? Agua mala
Hay signos, unos evidentes, otros utiles, de que las autoridades federales y estatales están tratando de esconder lo inocultable: que la pandemia de COVID-19 está saliéndose de control.
El tradicional informe técnico diario que durante meses se presentaba en la conferencia vespertina de la Secretaría de Salud federal se desvaneció tras una nube de explicaciones que no ocultaban la verdadera razón: no se podía insistir en que el ritmo de la pandemia bajaba cuando, al mismo tiempo, el país veía el avance inexorable de la pandemia.
Tras el borrón crudo del guión de la conferencia encabezada por Hugo López-Gatell, los reportes de incidencia y muertes acumulados fueron sustituidos por gráficas salidas de la alquimia estadística para insistir en un declive que pocos ven.
A nivel estatal, también sucede. La parte inicial del reporte local en las conferencias matutinas de la Secretaría de Salud local ahora es cubierta con gráficas que muestran la aportación minoritaria de casos y decesos de San Luis Potosí a las cifras del COVID-19.
Se insiste en que el estado sigue permaneciendo en la parte derecha de la gráfica por entidades y hasta se califica como algo positivo y propiciado por la estrategia adoptada por las autoridades.
Pero poco a poco, la barra de San Luis en las gráficas se ha ido recorriendo hacia la izquierda, rebasando a otros estados.
Luego se suelta el ramalazo del aumento de contagios y muertes.
Y ahora, no hay semáforo por la, acusó López-Gatell, responsabilidad de los gobiernos estatales, “todos”, de entregar con retraso sus conteos sanitarios.
Además del contenido, el mensaje de ayer fue llamativo por la forma: López-Gtell, elogiado por la calma que mantiene ante las circunstancias, ayer parecía molesto, pero sobre todo, insistente en su intención de deslindar al gobierno de Andrés Manuel López Obrador de las deficiencias de la estrategia contra la enfermedad y de direccionar las críticas a los gobiernos estatales.
Y mientras, aquí se presume un comentario elogioso, como los muchos que emite el funcionario. Del que tampoco se ha mostrado prueba mayor que los renglones de un comunicado oficial.
Y en las calles, miles de personas actuando como si nada pasara.
Sacudida por las fallas y los problemas financieros, el sistema hidráulico El Realito, la millonaria e inestable apuesta por garantizar el abasto de agua ahora revela la sorpresa de la contaminación de sus aguas.
La sospecha llega al grado de que la Comisión Estatal del Agua pagará un estudio para determinar qué contaminantes contienen sus aguas y de dónde proceden
Que la respuesta a ambas preguntas lleguen pronto es de importancia vital para miles de potosinos.
El proyecto se empezó a presentar como una alternativa para acabar con el consumo de agua contaminada con minerales de los mantos freáticos.
Que no vaya a resultar que tantos millones de pesos invertidos hayan sido para cambiar una polución por otra.
Cuidado con lo que se pide. El diputado federal Ricardo Gallardo solicita un columnista de un diario nacional prueba de los señalamientos de que enfrentaba un proceso sancionatorio de corte fiscal, asegurando que no había elementos.
Pero sí los hubo, y el columnista lo detalló.
¡HASTA MAÑANA!



