La cultura de asegurarse Indisciplina que preocupa
La cultura de la prevención está muy poco arraigada en San Luis Potosí. Contratar un seguro, ciertamente, es un reto financiero que no toda la gente puede asumir. Sin embargo, es una medida de previsión básica que permite planear cualquier posibilidad de enfermedad, cuando encontrar medios para atender una enfermedad se resuelve con un recurso previamente ahorrado.
Es cierto que las aseguradoras han elevado el costo de sus primas de riesgo, pero también, que los porcentajes han variado en cantidades que no van más arriba del 10 por ciento y por lo tanto, quienes perciben ingresos para adquirirlos, podrían sacrificar una cantidad adicional de recursos para el pago del adicional.
También es cierto que si la gran mayoría de los pacientes de coronavirus Covid-19 no contrataron segur, gran parte de ellos carece de los medios para prevenir adversidades y recurrir a las empresas que aportarían la mayor parte del gasto cuando se presente alguna enfermedad o imprevisto. Es mucho más frecuente encontrar pacientes que se hospitalizan en lugares públicos, ante la carencia de recursos para contratar servicio privado.
El tratamiento de coronavirus COVID-19 en pacientes graves es costoso, y genera múltiples problemas para el gasto de quienes sobreviven en una economía vulnerable. Tan sólo basta con hacer matemática del precio de la oxigenación de los pacientes a través de respiradores o por método de intubación. Los instrumentales e insumos no son baratos y con mayor razón son poco accesibles para la mayor parte de los pacientes.
Lo más recomendable, entonces, es la prevención de la enfermedad por medio de distanciamiento social, uso de dispositivos para prevenir cualquier contacto de aire para respirar en el que pudiera venir algún virus de otros probables contagiados. También es preciso recurrir a estrictas medidas de higiene para romper la cadena de contagios a través de todo lo que las manos tocan y evitar tocarse la cara.
Uno de los factores más comunes de contagio de enfermedades en interiores de edificios se encuentra a partir de la activación de sistemas de aire acondicionado. Los aparatos de recirculan el aire y por lo general con el mueven todos los virus y bacterias que circulan en el ambiente, les dan una y otra vuelta hasta que inevitablemente llegan al cuerpo de las personas que se contagian. El aire acondicionado es una de las alternativas más insalubres en lugares cerrados.
De la urgencia, las dirigencias empresariales advierten riesgos que la propia sociedad siembra al desatender las necesidades principales de disciplina de combate a la pandemia. De los grupos operadores de rutas de autobuses en la ciudad capital y la zona metropolitana, sólo transportes urbanos y suburbanos Tangamanga ha generado entornos saludables en el interior de sus pocos autobuses que circulan en la ciudad. Iniciaron una agresiva campaña de promoción del uso del cubrebocas, y los usuarios que se pongan en riesgo y pongan el riesgo no deberán abordar las unidades.
Es de celebrarse que al menos la única empresa de transporte urbano de la ciudad de San Luis Potosí haya tomado la iniciativa, mientras las cámaras empresariales advierten que el riesgo será mayor no sólo para la salud pública, sino también para la economía si la pandemia obliga al cierre de la economía. Las preocupaciones principales ya fueron manifestadas por la Cámara Nacional de Comercio, la Confederación Patronal de la República Mexicana y entre otros también la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles... y con seguridad miles de potosinos más.
¡HASTA MAÑANA!



