A-AA+
Matehuala.- Los cambios bruscos de temperatura y problemas inflamatorios a nivel de la laringe, pueden desencadenar una parálisis facial.
La parálisis facial es la pérdida de movilidad del nervio facial y tiene varias causas, una de ellas son las infecciones virales; otra de las causas puede ser por traumatismo generado por un golpe en el nervio facial o por la exposición a cambios bruscos de temperatura.
De acuerdo a la información de médicos especialistas del IMSS, destacan que debido a que oído, nariz y garganta están conectados, cualquier problema inflamatorio al nivel de la laringe o faringe, puede generar cambios y por consecuencia la inflamación de este nervio, conocida como parálisis de Bell.
Este tipo de parálisis es secundaria a un proceso inflamatorio del nervio, la cual refiere a un 85 por ciento de los casos y el otro 15% corresponde por traumatismos o cambios de temperatura.
Los pacientes pueden recuperarse hasta en un 100 por ciento de movilidad facial, sin embargo requiere de dos a tres meses para su tratamiento, cuando la parálisis facial corresponde a otras causas como un traumatismo, es más común que queden secuelas.
La parálisis facial es la pérdida de movilidad del nervio facial y tiene varias causas, una de ellas son las infecciones virales; otra de las causas puede ser por traumatismo generado por un golpe en el nervio facial o por la exposición a cambios bruscos de temperatura.
De acuerdo a la información de médicos especialistas del IMSS, destacan que debido a que oído, nariz y garganta están conectados, cualquier problema inflamatorio al nivel de la laringe o faringe, puede generar cambios y por consecuencia la inflamación de este nervio, conocida como parálisis de Bell.
Este tipo de parálisis es secundaria a un proceso inflamatorio del nervio, la cual refiere a un 85 por ciento de los casos y el otro 15% corresponde por traumatismos o cambios de temperatura.
Los pacientes pueden recuperarse hasta en un 100 por ciento de movilidad facial, sin embargo requiere de dos a tres meses para su tratamiento, cuando la parálisis facial corresponde a otras causas como un traumatismo, es más común que queden secuelas.







