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Matehuala.- Silencio de regidores de pasada administración fue premiado con el pago de un bono de despedida de 100 mil pesos, lo que deja mucho que desear la honestidad que pregonaron durante el tiempo que estuvieron en la pasada administración municipal.
Ninguno de los regidores se opuso a este pago, como los de Morena, que siempre navegaron con bandera de honestidad, caso concreto de la actual diputada local María del Consuelo Carmona Solís.
Mateo Ovalle Medellín pone en entredicho el trabajo desarrollado por el Cabildo, que siempre solaparon los excesos de Everardo Nava, y un ejemplo es la carretera de Noria de los Castillo, que está en pésimas condiciones, pero según se informa la obra fue terminada, pero de muy mala calidad.
También está el caso de la regidora del Partido Verde, Silvia Castillo, que siempre pregonó su honestidad, pero que tampoco dijo no a los 100 mil pesos que les dieron al terminar la administración.
Y lo peor del caso es que en una estación de radio la ex regidora sólo usó loa micrófonos para aclarar que solamente le dieron 50 mil pesos.
Peco de samaritana, ya que quiso engañar a la población con esa información, cuando lo más saludable debería haber sido informar que rechazó tal bono.
Incluso quiso lavar su imagen al informar que los recursos los había usado para supuestamente instalar una clínica, pero eso no limpia nada, por el simple hecho de haber recibido el mencionado bono.
Ninguno de los regidores se opuso a este pago, como los de Morena, que siempre navegaron con bandera de honestidad, caso concreto de la actual diputada local María del Consuelo Carmona Solís.
Mateo Ovalle Medellín pone en entredicho el trabajo desarrollado por el Cabildo, que siempre solaparon los excesos de Everardo Nava, y un ejemplo es la carretera de Noria de los Castillo, que está en pésimas condiciones, pero según se informa la obra fue terminada, pero de muy mala calidad.
También está el caso de la regidora del Partido Verde, Silvia Castillo, que siempre pregonó su honestidad, pero que tampoco dijo no a los 100 mil pesos que les dieron al terminar la administración.
Y lo peor del caso es que en una estación de radio la ex regidora sólo usó loa micrófonos para aclarar que solamente le dieron 50 mil pesos.
Peco de samaritana, ya que quiso engañar a la población con esa información, cuando lo más saludable debería haber sido informar que rechazó tal bono.
Incluso quiso lavar su imagen al informar que los recursos los había usado para supuestamente instalar una clínica, pero eso no limpia nada, por el simple hecho de haber recibido el mencionado bono.








