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MATEHUALA.- Hoy, Día de la Madre, es una fecha en la que una madre agradece mucho a Dios el haberle permitido tener a sus hijos y a sus nietos, lo que es una bendición, expresó el obispo de la Diócesis de Matehuala, don Margarito Salazar Cárdenas.
“Un saludo para todas las madres y abuelitas porque Dios les ha dado la gracia de colaborar con él en la creación, a través de la maternidad”, mencionó.
“Qué alegría cuando una madre por vez primera recibe a su hijo en brazos, es una dicha inmensa que Dios le dio y que a través del tiempo va dando amor y calor a sus hijos, son las que enseñan, aman y encauzan la vida”, expresó.
“Imprimen carácter, valor y fortaleza, sin dejar del lado de dar la bendición a sus hijos cuando salen a la escuela o al trabajo, porque para ellas la mejor satisfacción es ver a sus hijos felices”, agregó el obispo.
“Benditas sean todas ellas, a las que Dios les dio la oportunidad, porque la mayor felicidad de una mujer es ser mamá y después abuelita”.
“Pido al Espíritu Santo consolador, a las madres que han perdido hijos o que están enfermos o separados de sus familias, que se encuentran en peligro o en problemas, que Dios muestre su misericordia, fortaleza y serenidad. Señor colma de tu paz a las madres que ya no están con nosotros”, dijo el obispo Margarito Salazar.








