A-AA+
MATEHUALA.- Resultó un fiasco embellecer el área circundante del Palacio Municipal, plaza 5 de Mayo, Iglesia de San Salvador, porque con las lluvias, casas y negocios de esa área han sido afectados con las inundaciones y hasta pérdidas de mercancías.
La obra que ejecutó en ese tiempo el presidente municipal Francisco Javier Hernández Loera “El Chopper”, redujo el espacio de la calle en donde inicia Insurgentes, esto hizo que el agua suba de nivel por las aguas broncas, las que suben a la banqueta del recinto religioso y por consecuencia se introducen hacia el interior llegando el agua hasta el altar mayor.
Durante la pasada tromba había niñas ofreciendo flores a la Virgen María y que tuvieron que subir a las bancas para evitar una desgracia.
En opinión de vecinos de la calle Insurgentes, dijeron que con la reducción que se hizo a esta calle (Insurgentes), los ingenieros de esa obra construyeron un anillo como si fuera el redondel de una plaza de gallos.
Todo eso hace que las fuertes corrientes se aglutinen y fluya con una angostura y eso genera las inundaciones en el recinto religioso y en ocasiones el redondel se bordee y los vecinos sean los más afectados, los que ahora han solicitado a las autoridades de que se busque la solución.
El obispo de la Diócesis de Matehuala está interesado en que se le dé una solución al problema, para que la Iglesia de San Salvador de Orta no tenga más inundaciones en temporada de lluvia.
Monseñor Margarito Salazar Cárdenas, mencionó que ante esas circunstancias va a buscar la forma de entrevistarse con el Gobierno Municipal y Estatal para que atiendan el problema y se proteja la Iglesia de las fuertes corrientes de agua.
Dijo que Iglesia jamás había sufrido inundaciones hasta que se ejecutó esa obra, lo que hizo se estrechara el paso de las aguas broncas.
Al respecto, mencionó que antes de su llegada a esta Diócesis, los sacerdotes ya habían hecho público el deterioro de la Iglesia a consecuencia de las inundaciones, aunque en la puerta principal se coloca una barda metálica de medio metro aproximadamente, para evitar el paso del agua hacia el exterior, pero aún así el agua se sigue introduciendo, puntualizó.








