A-AA+
CIUDAD VALLES.- Hace cuatro años, María Nicasia Pérez Hernández llevó a su hijo, en ese entonces de dos años al Hospital General, porque comenzó a tener convulsiones y a reaccionar extraño al trato con los demás y las doctoras se burlaron de ella, denunció hoy en la mañana en la Dirección de Atención al Campo, mientras su hijo permanecía en el piso, al cuidado de su padre.
Esta burla, hizo que ella ya no buscara ayuda en los servicios de salud, sino que recibiera apoyo de una mujer con la que trabajó como asistente y quien la contactó con personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lugar donde se atendía al menor, pero al que no le diagnosticaron nada.
Tiempo después conoció a un doctor particular, el neuropediatra Arturo Guzmán Corona, quien en 2017, diagnosticó al menor con el síndrome de Lennox, que es una especie de epilepsia “de difícil manejo” que aparece en niños de entre dos y seis años de edad y afecta la conducta y el intelecto del niño.
María Nicasia Pérez fue al DIF Municipal y pidió apoyo para poder conseguir un certificado de discapacidad para ayudarse con el tratamiento del niño que respira con dificultad y no responde a las voces, salvo la de su madre, sin embargo, resulta que le dieron cita, pero hasta el 18 de noviembre.








