A-AA+
MATEHUALA.- Para una madre de familia no hay Navidad, cumpleaños, ni 10 de Mayo porque todos los días son iguales trabajando en el negocio que inició con su esposo.
Doña Juanita García viuda de Peña, a sus 85 años de edad está dedicada a su negocio mismo que inició con su esposo. Él murió y ella continuó al frente, ya que le ha dado muchas satisfacciones porque pudo sacar adelante a sus10 hijos.
Comenta que inicia su trabajo desde las ocho de la mañana y termina a las ocho de la noche, cuando es la hora del cierre del mercado.
Sus hijos la apoyan, sin embargo, ella sigue al pie del cañón, ya que para ella esto es vida.
Comenta que en una ocasión le dio muy fuerte una gripa y el médico le recomendó que hiciera cama, pero sólo estuvo un día y al siguiente se fue a trabajar porque “no me hallo en mi casa, se me hacen eternas las horas”.
Señala que este negocio le ha dejado muchas satisfacciones, porque pudo sacar a sus hijos adelante. “Los encausé bien y les enseñé a trabajar como me enseñó mi padre y todos han sido muy responsables, me ayudan y algunos tienen sus propios negocios”.
Desde 1957 trabaja en el sector comercio y cuando se casó con Froylán Peña, “me dijo pues vamos a poner una frutería, le dije mitad y mitad que la otra sea negocio de jugos, licuados y tortas”.
Narra que pasó del tiempo y “pegó” más la refresquería a la que le puso ‘El Pingüino’ y hasta la fecha son 62 años de trabajo “y no me canso, pese a mis 85 años de edad”.
Dijo que ha conocido a mucha gente, “pero también recuerdo los dos incendios ocurridos en el interior del mercado “Mariano Arista”.
“En esas dos ocasiones se perdió todo mi patrimonio como las de los otros compañeros, pero con el paso del tiempo pudimos levantarnos y aquí estamos de pie”, dijo.
Doña Juanita no para y también elabora piñatas de varios personajes y hasta las que le piden, aunado a ello llega a su casa con el ánimo de hacer limpieza.








