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Ciudad Valles.- La algarabía de los primeros dos juegos de México en el Mundial, no llegó esta vez. La Glorieta Hidalgo se vio ensombrecida en esta ocasión pues la afición futbolera no se presentó, sólo los jardineros y los policías estatales aguardaban en este recinto ya tradicional para los festejos.
En los comercios donde se trasmitió el juego, se podían observar los rostros tristes aunque esperanzados con el triunfo de Corea que le dio un respiro a la selección mexicana.
Los comercios locales reportaron bajas ventas, tal vez la hora influyó, pues a las 8:00 horas la mayoría se encontraba laborando o estudiando.
En algunas escuelas la esperanza por un tercer triunfo de México los invadió y olvidando un poco las clases de los últimos días disfrutaron del partido, otros como los estudiantes de medicina de la Unidad Académica Multidisciplinaria Zona Huasteca, aprovecharon sus horas libres para disfrutar el partido, aunque la frustración los invadía en cada gol del equipo sueco.
La zona centro permaneció callada, y aunque algunos aficionados expresaban su esperanza por el triunfo coreano, no hubo conductores que accionaran sus claxons, las banderas no se asomaron por ningún lado y en las redes sociales las expresiones de un triunfo a medias no se hicieron esperar.
En los comercios donde se trasmitió el juego, se podían observar los rostros tristes aunque esperanzados con el triunfo de Corea que le dio un respiro a la selección mexicana.
Los comercios locales reportaron bajas ventas, tal vez la hora influyó, pues a las 8:00 horas la mayoría se encontraba laborando o estudiando.
En algunas escuelas la esperanza por un tercer triunfo de México los invadió y olvidando un poco las clases de los últimos días disfrutaron del partido, otros como los estudiantes de medicina de la Unidad Académica Multidisciplinaria Zona Huasteca, aprovecharon sus horas libres para disfrutar el partido, aunque la frustración los invadía en cada gol del equipo sueco.
La zona centro permaneció callada, y aunque algunos aficionados expresaban su esperanza por el triunfo coreano, no hubo conductores que accionaran sus claxons, las banderas no se asomaron por ningún lado y en las redes sociales las expresiones de un triunfo a medias no se hicieron esperar.








