Venado.- Una fuerte granizada que duró más de dos horas trajo como consecuencia daños materiales, a la agricultura y a la ganadería, mismos que ayer fueron cuantificados para saber la magnitud del fenómeno natural.
El municipio de Venado quedó incomunicado por varias horas, por lo que gracias a la intervención del presidente municipal de Charcas, se pidió apoyo de maquinaria a Industrial Minera México (IMMSA) para poder retirar de la carretera 63 la gruesa capa de hielo.
El granizo que hasta ayer todavía no se desintegraba, provocó que los techos de lámina de algunas viviendas se vinieran abajo, las familias de varias comunidades del municipio de Venado tuvieron que ser evacuadas y llevadas a un albergue. Otras optaron por permanecer en sus hogares por temor a sufrir robos.
Después del fenómeno climático, descendió la temperatura, lo que hizo que se suspendieran las clases, mientras los cuerpos de seguridad, realizaron recorridos. En la inspección de los daños participaron elementos de Protección Civil y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aplicó el Plan DN III en auxilio a la población.
El alcalde solicitará declaratoria de zona de desastre
El presidente municipal, Martín Álvarez Martínez, declaró ayer por la mañana que no tenía cuantificados los daños y que tardará de dos a tres días para saber la magnitud de los daños dejados por el fenómeno porque fueron muy considerables.
Aparte de los daños en la cabecera municipal también sufrieron los estragos del fenómeno natural las comunidades de Tanque Blanco, Salero, Barranca, San Mateo, Guadalupe y El Clérigo. En esta última comunidad los invernaderos de jitomate fueron afectados, así como dos tractores y dos camionetas.
Aproximadamente 40 hectáreas de invernaderos sufrieron daños, unas 300 familias se quedaron sin techo de sus viviendas, así como la Unidad Deportiva San Juan cuya techumbre se vino abajo.
Hasta el día de ayer se hacían visitas a comunidades para rescatar a familias que se quedaron sin techo y trasladarlas a los albergues, incluso unas se quedaron en el lugar de sus animales.
El munícipe dijo que ya una vez que se haga la evaluación de los daños se solicitará la declaratoria del municipio como zona de desastre
El gobernador visita la zona siniestrada
El gobernador Juan Manuel Carreras López acudió al municipio de Venado con el fin de verificar los daños dejados por la intensa granizada del martes.
La supervisión se realizó por vía terrestre y aérea ya que en unos lugares había hielo de unos 70 centímetros lo que hacía difícil el acceso para llegar a los lugares siniestrados.
Se avisó a los afectados que pasaran a los albergues a fin de que estuvieran más cómodos y pudieran probar alimentos ya que algunos, perdieron las cocinas de sus casas al venirse abajo el techo.
También se les indicó que sacaran lo que ellos consideraran de valor ya que ese era uno de los motivos por los que se rehusaban a salir de sus propiedades e irse a los refugios.
La evaluación de daños, la efectuarán dependencias como Sedarh, Sagarpa y la Secretaría de Salud, en coordinación con la Presidencia Municipal.
Las dependencias enlistadas harán una evaluación para saber a cuánto ascienden los daños.
El municipio de Venado quedó incomunicado por varias horas, por lo que gracias a la intervención del presidente municipal de Charcas, se pidió apoyo de maquinaria a Industrial Minera México (IMMSA) para poder retirar de la carretera 63 la gruesa capa de hielo.
El granizo que hasta ayer todavía no se desintegraba, provocó que los techos de lámina de algunas viviendas se vinieran abajo, las familias de varias comunidades del municipio de Venado tuvieron que ser evacuadas y llevadas a un albergue. Otras optaron por permanecer en sus hogares por temor a sufrir robos.
Después del fenómeno climático, descendió la temperatura, lo que hizo que se suspendieran las clases, mientras los cuerpos de seguridad, realizaron recorridos. En la inspección de los daños participaron elementos de Protección Civil y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aplicó el Plan DN III en auxilio a la población.
El alcalde solicitará declaratoria de zona de desastre
El presidente municipal, Martín Álvarez Martínez, declaró ayer por la mañana que no tenía cuantificados los daños y que tardará de dos a tres días para saber la magnitud de los daños dejados por el fenómeno porque fueron muy considerables.
Aparte de los daños en la cabecera municipal también sufrieron los estragos del fenómeno natural las comunidades de Tanque Blanco, Salero, Barranca, San Mateo, Guadalupe y El Clérigo. En esta última comunidad los invernaderos de jitomate fueron afectados, así como dos tractores y dos camionetas.
Aproximadamente 40 hectáreas de invernaderos sufrieron daños, unas 300 familias se quedaron sin techo de sus viviendas, así como la Unidad Deportiva San Juan cuya techumbre se vino abajo.
Hasta el día de ayer se hacían visitas a comunidades para rescatar a familias que se quedaron sin techo y trasladarlas a los albergues, incluso unas se quedaron en el lugar de sus animales.
El munícipe dijo que ya una vez que se haga la evaluación de los daños se solicitará la declaratoria del municipio como zona de desastre
El gobernador visita la zona siniestrada
El gobernador Juan Manuel Carreras López acudió al municipio de Venado con el fin de verificar los daños dejados por la intensa granizada del martes.
La supervisión se realizó por vía terrestre y aérea ya que en unos lugares había hielo de unos 70 centímetros lo que hacía difícil el acceso para llegar a los lugares siniestrados.
Se avisó a los afectados que pasaran a los albergues a fin de que estuvieran más cómodos y pudieran probar alimentos ya que algunos, perdieron las cocinas de sus casas al venirse abajo el techo.
También se les indicó que sacaran lo que ellos consideraran de valor ya que ese era uno de los motivos por los que se rehusaban a salir de sus propiedades e irse a los refugios.
La evaluación de daños, la efectuarán dependencias como Sedarh, Sagarpa y la Secretaría de Salud, en coordinación con la Presidencia Municipal.
Las dependencias enlistadas harán una evaluación para saber a cuánto ascienden los daños.









