A-AA+
PARÍS.- En cuanto sonó el silbatazo final de su partido en la Copa Mundial de fútbol femenino, las jugadoras argentinas cayeron de rodillas y celebraron como si hubieran ganado el certamen.
Resulta que no habían ganado siquiera el primer partido. Pero por primera vez en la historia, tampoco perdieron.
Argentina le empató el lunes 0-0 al excampeón Japón y cosechó el primer punto de su historia en un Mundial de mujeres. La Albiceleste había perdido los seis partidos que había disputado en este torneo, en el 2003 y el 2007. No se clasificó a las ediciones del 2011 y el 2015.
Para una nación que adora este deporte y que se enorgullece de los éxitos mundiales de la selección masculina, el empate ante Japón tuvo sabor a victoria. Las argentinas habían sido superadas por 33-2 en seis encuentros previos del Mundial.
“Jugamos con una potencia mundial y reflejamos la fortaleza de la mujer argentina”, recalcó la mediocampista Estefanía Banini, nombrada la mejor jugadora del encuentro. “Estamos muy contentas y ojalá esto sea el primer paso de un gran futuro”.
Las futbolistas argentinas quieren algo más que puntos durante el Mundial. Su meta principal es ganarse los corazones y la atención en su país.








