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SIN GOLES NO HAY PARAÍSO
Para ganar en el futbol ¡hay que atacar! de otro modo, no se puede aspirar al triunfo. Las sabias palabras son de uno de los técnicos mexicanos más relevantes, el gran Manolo Lapuente, quien dirigió a la Selección Mexicana en el Mundial de Francia en 1998.
Lapuente ha analizado la actuación de nuestros futbolistas en el juego de ayer ante Brasil y ha llegado a la conclusión de que México simplemente no atacó a los amazónicos; prueba de eso es que el Tri sólo realizó un solo “tirititito” a la portería rival.
Echarse para atrás para esperar a la poderosa escuadra sudamericana fue, simplemente, darle toda la oportunidad al rival a perforar la portería mexicana. Y así sucedió, con un par de genialidades de Neymar, la fulgurante estrella del futbol internacional.
Usted y yo, amigo lector, seguramente no consideramos que México haya fracasado en Rusia, pues simplemente le tocó bailar con la más fea, al enfrentar a dos supercampeones mundiales, como son Alemania, a la cual se le pudo vencer con angustias, y a la verde amarilla.
Por lo demás, el Tri quedó como casi siempre, en el cuarto partido, para salir del gran evento, hacer las maletas y regresar a casita, a disfrutar de unas merecidas vacaciones.
Sin goles, ciertamente, no hay paraíso (y no sé por qué recordé la película de “Sin senos, no hay paraíso) y nuestro representativo en Rusia sólo pudo marcar tres, uno ante los alemanes y dos más ante los futbolistas de “ojos de rayita” coreanos. Y con eso, el Tri de 2018 ha sido el peor productor de dianas en seis Copas del Mundo, a saber:
Ocho goles anotó durante el inolvidable evento jugado en Francia en 1998; luego, en la península coreana hizo 4 en el 2002; cinco más en Alemania 2006 y cuatro en Sudáfrica 2010, la cifra goleadora subió a cinco en la Copa de Brasil 2014, cuando los nuestros lograron un valioso empate a 0 ante los anfitriones, con una sensacional actuación de Memo Ochoa en la portería nacional.
Así, con tres golecitos en Rusia ¿a qué podían aspirar nuestros seleccionados? Ante Suecia, nada y ante Brasil, tampoco. Simplemente ayer se demostró el verdadero nivel de nuestro futbol. He aquí las declaraciones de Guillermo 8 A, tal vez el mejor jugador de México en la Copa Rusa:
“Brasil provocó muchas ocasiones de gol: en todo momento buscaron hacer daño, buscaron la portería, fueron peligrosos, y a nosotros nos faltó eso, crear ese peligro adelante, tener esa tranquilidad y esa certeza para quizá tomar la mejor decisión. Creo que por ahí nosotros no inquietamos mucho al otro portero, no recuerdo alguna atajada de él y eso habla de que Brasil es un equipo bastante balanceado.
La única jugada que fue hacia los tres postes de Brasil, fue un disparo de Carlos Vela durante el primer tiempo, después de eso ni Lozano ni “Chicharito” ni Jiménez pudieron hacer más por el Tricolor.
Ahora se habla de una “reestructuración” del futbol mexicano, pero es necesario hacer la siguiente pregunta: ¿Cómo carajos quieren una mejor selección, si los torneos caseros están llenos de futbolistas extranjeros “de medio pelo”, que realmente nada aportan al desenvolvimiento de los jugadores mexicanos?
Lapuente también está en contra de la absurda regla de 11-8, como lo estamos usted y su servidor, pues con alineaciones con la supermayoría de mediocres foráneos, limita a nuestros futbolistas. ¿Recuerdan cuando sólo cuatro y hasta cinco extranjeros podían participar en cualquier juego en la ciudad de México y en el resto del país?
Entonces, quienes atentan contra el progreso del futbol mexicano son esos dirigentes y dueños de equipos que al parecer tienen heces fecales en lugar de materia gris en el cerebro.
Y aquí le paro antes de que me encaborone de verdad. Así las cosas, hasta el martes próximo, DM.
Para ganar en el futbol ¡hay que atacar! de otro modo, no se puede aspirar al triunfo. Las sabias palabras son de uno de los técnicos mexicanos más relevantes, el gran Manolo Lapuente, quien dirigió a la Selección Mexicana en el Mundial de Francia en 1998.
Lapuente ha analizado la actuación de nuestros futbolistas en el juego de ayer ante Brasil y ha llegado a la conclusión de que México simplemente no atacó a los amazónicos; prueba de eso es que el Tri sólo realizó un solo “tirititito” a la portería rival.
Echarse para atrás para esperar a la poderosa escuadra sudamericana fue, simplemente, darle toda la oportunidad al rival a perforar la portería mexicana. Y así sucedió, con un par de genialidades de Neymar, la fulgurante estrella del futbol internacional.
Usted y yo, amigo lector, seguramente no consideramos que México haya fracasado en Rusia, pues simplemente le tocó bailar con la más fea, al enfrentar a dos supercampeones mundiales, como son Alemania, a la cual se le pudo vencer con angustias, y a la verde amarilla.
Por lo demás, el Tri quedó como casi siempre, en el cuarto partido, para salir del gran evento, hacer las maletas y regresar a casita, a disfrutar de unas merecidas vacaciones.
Sin goles, ciertamente, no hay paraíso (y no sé por qué recordé la película de “Sin senos, no hay paraíso) y nuestro representativo en Rusia sólo pudo marcar tres, uno ante los alemanes y dos más ante los futbolistas de “ojos de rayita” coreanos. Y con eso, el Tri de 2018 ha sido el peor productor de dianas en seis Copas del Mundo, a saber:
Ocho goles anotó durante el inolvidable evento jugado en Francia en 1998; luego, en la península coreana hizo 4 en el 2002; cinco más en Alemania 2006 y cuatro en Sudáfrica 2010, la cifra goleadora subió a cinco en la Copa de Brasil 2014, cuando los nuestros lograron un valioso empate a 0 ante los anfitriones, con una sensacional actuación de Memo Ochoa en la portería nacional.
Así, con tres golecitos en Rusia ¿a qué podían aspirar nuestros seleccionados? Ante Suecia, nada y ante Brasil, tampoco. Simplemente ayer se demostró el verdadero nivel de nuestro futbol. He aquí las declaraciones de Guillermo 8 A, tal vez el mejor jugador de México en la Copa Rusa:
“Brasil provocó muchas ocasiones de gol: en todo momento buscaron hacer daño, buscaron la portería, fueron peligrosos, y a nosotros nos faltó eso, crear ese peligro adelante, tener esa tranquilidad y esa certeza para quizá tomar la mejor decisión. Creo que por ahí nosotros no inquietamos mucho al otro portero, no recuerdo alguna atajada de él y eso habla de que Brasil es un equipo bastante balanceado.
La única jugada que fue hacia los tres postes de Brasil, fue un disparo de Carlos Vela durante el primer tiempo, después de eso ni Lozano ni “Chicharito” ni Jiménez pudieron hacer más por el Tricolor.
Ahora se habla de una “reestructuración” del futbol mexicano, pero es necesario hacer la siguiente pregunta: ¿Cómo carajos quieren una mejor selección, si los torneos caseros están llenos de futbolistas extranjeros “de medio pelo”, que realmente nada aportan al desenvolvimiento de los jugadores mexicanos?
Lapuente también está en contra de la absurda regla de 11-8, como lo estamos usted y su servidor, pues con alineaciones con la supermayoría de mediocres foráneos, limita a nuestros futbolistas. ¿Recuerdan cuando sólo cuatro y hasta cinco extranjeros podían participar en cualquier juego en la ciudad de México y en el resto del país?
Entonces, quienes atentan contra el progreso del futbol mexicano son esos dirigentes y dueños de equipos que al parecer tienen heces fecales en lugar de materia gris en el cerebro.
Y aquí le paro antes de que me encaborone de verdad. Así las cosas, hasta el martes próximo, DM.







