“Maravilla” ramírez ejemplo de tenacidad

En un accidente de trabajo sufrió la pérdida de su brazo derecho, pese a ello logró superar el infortunio que le planteaba la vida y salió adelante

Compartir:

“Maravilla” ramírez ejemplo de tenacidad

A-AA+

Gregorio Ramírez Zarzosa, un hombre que superó la adversidad de perder uno de sus brazos, y fue un ejemplo de tenacidad, entrega y determinación en el deporte Potosino de las décadas de los años 60 y 70’s y un gran impulsor del balompié de nuestra ciudad.

 Don Goyo o  Don Mara como se le conoció en el ámbito futbolístico local, nació en el barrio de San Miguelito de esta capital, un 23 de febrero del año de 1923, formó una gran familia de deportistas, sus hijos varones Rafael, Manuel y Juan Ángel jugaron futbol a un buen nivel, llegando a representar al Estado en eventos nacionales y Armando se dedicó a la música, siendo exitoso integrante de varios grupos artísticos.

Pero Don Gregorio heredó también su afición y pasión por el futbol a sus hijas Josefina, Isabel y Lucía, quienes fueron parte del grupo de pioneras del balompié femenil en nuestro Estado, integrando la selección de San Luis Potosí en la década de los 70’s, cuando no era bien aceptado y visto el que las mujeres practicaran el deporte que siempre había sido jugado solo por los hombres, sin embargo, su padre Don Goyo, las apoyó e impulsó.

Desde muy joven le gustó practicar deporte, y a finales de la década de los 40 del siglo anterior, Ramírez, laborando en una conocida empresa textil de esta capital, ya desaparecida, en accidente de trabajo sufrió la pérdida de su brazo derecho, sin embargo, pese a ello logró superar el infortunio que le planteaba la vida y salió adelante.

 Aún estando amputado de su brazo, continuó con sus actividades laborales y deportivas, siguió jugando futbol y frontenis, y en los años 50´s, incursionó con éxito de manera sorprendente en la Lucha Libre, en la arena Centenario, ubicada en la calle de Belisario Domínguez de la populosa Colonia del mismo nombre, y que ahora lleva el del ilustre músico, Julián Carrillo, descubridor del Sonido 13.

 Pese a su limitación física, Ramírez Zarzosa sorprendió a propios y extraños por su agilidad y flexibilidad para desempeñarse arriba del cuadrilátero, haciendo frente a los más calificados rivales de esta ciudad, volando literalmente en acrobáticas y espectaculares lances y aplicando complicadas llaves a sus adversarios, consiguiendo ganarse el mote de La Maravilla.

 La Maravilla Zarzosa, así se le conoció a don Gregorio en el arte del pancracio, por espacio de dos o tres años en que practicó esta dura y fuerte disciplina, obteniendo algunas ganancias para el sostenimiento de su numerosa familia. 

  Durante esos años Gregorio ingresó al Colegio Oficial de Árbitros de futbol de San Luis Potosí, logrando junto con otros destacados silbantes Potosinos como Quintín Y Manuel Álvarez, Antonio Zermeño, Gregorio Castro y José Cañizales destacar en la difícil y compleja labor arbitral de aplicar el reglamento en las canchas. 

Pero Don Mara como también se le conoció a Goyo, por su paso por la Lucha Libre, era muy inquieto, y organizó la primera Liga de Futbol femenil en el Estado, contando con la participación de un gran número de equipos, donde jugaban sus hijas, a quien apoyó incondicionalmente para que practicaran el balompié, en un tiempo en que no se veía con buenos ojos el que la mujer jugara el deporte que “era únicamente para hombres”.

 En el tiempo que presidió la Liga Femenil San Luis, Gregorio formó una selección con las mejores jugadoras , y entre los encuentros que dicho representativo tunero sostuvo, destacan tres, el primero que se jugó en agosto de 1970 contra un combinado del Distrito Federal al que vencieron 2 a 0, uno más ante el Combinado Mexicano donde venían Alicia “Pelé” Vargas y Ma. Eugenia “ Peque” Rubio, dos de las mejores jugadoras mexicanas,  si no de todos los tiempos, si de aquella época, contra quien perdieron 1-0 con un tiro penal de Licha Vargas.

 El tercer encuentro, de los más trascendentales que jugó la oncena Potosina, bajo la presidencia y gestión de Gregorio,

 fue el partido de corte amistoso ante la selección de Guanajuato, en un preliminar del juego internacional entre la Selección de Alemania Oriental (antes de la reunificación de las dos Alemanias) Vs. Club León, en el Nuevo Campo de la capital mundial del zapato, en donde las tuneras salieron airosas por 2 goles a 1. 

 Esta es una breve semblanza de un hombre que nunca se puso límites para conseguir sus objetivos, pese a su limitación física, y que falleció paradójicamente practicando el deporte, cuando el 15 de julio de 1985 sufrió un infarto al corazón, jugando frontón en la Unidad Deportiva López Portillo, siendo trasladado a la clínica del Issste donde falleció, pasando a la historia del futbol de nuestro Estado.