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MELBOURNE.- Roger Federer no iba a rendirse con facilidad, por supuesto, sin importar el número de match points (hasta 7 acumuló su rival), sin importar lo cansadas que tuviera sus piernas de 38 años, sin importar lo lentos que fueran sus servicios, sin importar sus imprecisiones.
Federer aún tiene juego para esas circunstancias. Y sigue buscando trofeos. Peleando hasta el último aliento en su pelea con un rival más joven, el estadounidense Tennys Sandgren, ofreció una espectacular remontada para llegar a las semifinales del Abierto de Australia por 15ta vez.
Pese a todos los indicios de que no estaba en su mejor forma durante buena parte del partido, Federer se impuso el martes al 100mo del ranking por 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (8), 6-3 en un emocionante duelo de cuartos de final que parecía haber terminado mucho antes de que así fuera.
El astro suizo reveló posteriormente que arrastra una molestia en la ingle y que no está seguro si estará plenamente recuperado para su próximo partido. Le toca medirse contra el campeón vigente Novak Djokovic, quien abrumó 6-4, 6-3, 7-6 (1) al canadiense Milos Raonic para quedar 10-0 de por vida ante el subcampeón de Wimbledon en 2016.
Será el 50mo duelo entre Federer, que ha ganado 20 títulos en las grandes citas, y Djokovic, que tiene 16.
Los otros dos partidos masculinos de cuartos de final se disputan el miércoles: Rafael Nadal enfrentará a Dominic Thiem y Alexander Zverev jugará contra Stan Wawrinka.
En el cuadro femenino, Ash Barty se puso un paso más cerca de poner fin a una sequía de cuatro décadas para los australianos en su Grand Slam.
Barty, primera cabeza de serie, salvó puntos de set en el 11mo juego y en el tiebreaker antes de aprovechar su inercia contra la bicampeona de Wimbledon Petra Kvitova, y se impuso 7-6 (6), 6-2 en cuartos de final del Abierto de Australia.
La local se enfrentará ahora a Sofia Kenin, que llegó a semifinales de un major por primera vez tras derrotar 6-4, 6-4 a Ons Jabeur, 78va preclasificada.








