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México.- La gimnasta mexicana Elsa García confía en que su carrera deportiva no termine de manera abrupta y que no haya represalias tras la denuncia de maltrato que emitió contra los entrenadores franceses Eric y Cecil Demay.
García indicó que a su regreso a México analizará de qué manera, ya sea vía abogados, seguirá con su postura para terminar con este tipo de atropellos que sufren las competidoras e, incluso, verá la manera de tener una reunión con el presidente de la Federación Mexicana de Gimnasia, Gustavo Salazar.
“Si existe la posibilidad. Pero espero que se resuelva esta situación para que los entrenadores franceses ya no trabajen más en México y se me haría justo, también, que las personas que los contrataron se fueran con ellos”, declaró.
García Rodríguez-Blancas comentó que a pesar de ello seguirá con el proceso para buscar la clasificación a los Juegos Olímpicos Tokio 2020, “con los ánimos de seguir buscando esos pases olímpicos e ir viendo cómo se desarrolla todo esto, porque sería una pena terminar mi carrera de esta manera”.
Abundó que si bien ha alzado la voz no por tratar de justificar su labor, sino porque se cometieron faltas de respeto hacia su persona, “mis denuncias en ningún momento va hacia una gimnastas actual o del pasado; de las que competieron en este proceso hacia el Campeonato del Mundo”.
Aseguró que esto va dirigido a los coordinadores franceses y a la propia Federación Mexicana de Gimnasia, cuyo presidente no se ha manifestado sobre el asunto de manera profesional y sólo a través de las redes sociales.
“Lo que se me hizo de muy mal gusto de parte de la Federación es que trajo a estos entrenadores franceses cuando había antecedente de agresiones. Es bien sabido en el mundo de la gimnasia”, aseguró.








