Triunfa Alejandro Aceves en el Festival Taurino

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El aficionado práctico Alejandro Aceves de Guadalajara, fue el triunfador del Festival Taurino que se llevó a cabo el pasado sábado de gloria, en la Plaza de Toros Monumental El Paseo, al cortar dos orejas y resultar el ganador del premio Procesión del Silencio.

El originario del estado de Jalisco le tocó en turno un novillo-toro de El 7, el cual le dio buen juego, le pudo hilvanar varias tandas de muletazos y mató de una buena estocada, para que le otorgaran dos orejas en este festival que año con año se hace en estas fechas.

Quién también pudo desorejar a su enemigo de la ganadería de Teófilo Gómez fue el aficionado práctico de León, Pato Pons, a quien le tocó un burel que le presentó algunas dificultades al inicio de su faena, pero poco a poco lo fue metiendo a la muleta, para luego de varios trasteo, coronar su actuación con una buena estocada, que tardó en doblar y le concedieron un apéndice.

El resto de los actuantes fueron Manolo Rivera de Aguascalientes, quien lamentablemente no pudo aprovechar bien a su enemigo de la ganadería de Fermín Rivera, al que al final de la faena, le otorgaron el arrastre lento y el hidrocálido se fue en silencio.

De León, Guanajuato, estuvo presente Juan Carlos Portugal, a quien le tocó un ejemplar de la ganadería de Marrón, que le presentó algunos problemas en su lidia y al final se despidió en silencio.

Por su parte, “Chema” Gómez de San Luis, tuvo una buena actuación en su lidia de su ejemplar de Monte Caldera, lamentablemente no pudo completar su faena de buena manera, pero el público lo hizo dar vuelta al ruedo.

Emmanuel Gallegos de San Luis, le tocó en turno un ejemplar de Marco Garfías, al que trato de hacerle un buen trasteo, pero su enemigo, no fue dócil y le presentó algunos problemas, mato en forma descompuesta y el público le pidió salir al tercio.

Finalmente Gustavo Robledo “El Gallito”, con el capote bien, y se lució con las banderillas, pero ya con la muleta, batalló con sus enemigo, el que por cierto, le dio un buen golpe, afortunadamente sin consecuencia, y es que resulto complico el astado de Marco Garfías, despachó a sus enemigo y dio vuelta al ruedo.