Conducir en vacaciones

Por mucho ánimo veraniego que se tenga, las chanclas, el bañador y las posturas inadecuadas deben quedarse fuera del coche cuando se maneja en carretera

Sol, tiempo libre y decenas de idas y venidas a la playa o a la piscina. Los expertos en seguridad vial alertan de la peligrosidad de estos trayectos, precisamente, por exceso de confianza. Hay hábitos y conductas típicas en vacaciones que se deben evitar porque suponen un riesgo y además pueden acabar en sanción. Asesores de seguridad de SEAT ofrecen sus consejos para un verano sobre ruedas

Para empezar, no es código de vestuario, pero ni chanclas, ni bañador:  el típico vestuario playero no es adecuado para conducir. Por ejemplo, con chancletas se pierde sensibilidad con los pedales y pueden engancharse e impedir reaccionar ante un imprevisto. En la mayoría de países europeos no está prohíbido explícitamente, pero conducir con ellas o descalzo puede multarse por limitar la libertad de movimiento. Hay que cambiarlas por un calzado ergonómico y sujeto al pie.

Por otro lado, conducir sin camiseta (algo que hace el 25% de los conductores, según la Fundación del Comisariado Europeo del Automóvil), puede causar quemaduras por la fricción del cinturón de seguridad. Para rebajar la temperatura del vehículo, desde el Centro Técnico de SEAT se recomienda abrir puertas y ventanillas durante un minuto para ventilar el habitáculo antes de activar el aire acondicionado.

"AUTO SARDINA", NO EN CARRETERA

Tantas plazas, tantos pasajeros: Aunque sólo sea para unos pocos kilómetros, sobrepasar las plazas del vehículo conlleva importantes riesgos, ya que esto implica que algunos ocupantes irán sin cinturón o, si se trata de niños, sin sistema de retención infantil.

Evite las posturas inadecuadas. Conducir con el codo apoyado en la ventanilla en días calurosos es una imagen típica de las carreteras que conviene evitar. Primero, porque afecta a la capacidad de control del vehículo al no tener las dos manos en el volante y, segundo, por el riesgo de graves lesiones en caso de colisión. Otro postura extremadamente arriesgada, en este caso del copiloto, es apoyar los pies sobre el tablero. En caso de accidente, el airbag frontal, no sólo dejaría de cumplir su función de retención del ocupante, sino que pasaría a convertirse en un elemento potencialmente peligroso.  

DOCUMENTOS E HIDRATACIÓN

Aunque no está directamente prohibido, comer y beber conduciendo pueden suponer una distracción. Pero con las altas temperaturas hidratarse es clave. Un estudio de la Universidad de Loughborough (Reino Unido) y el European Hydration Institute, asegura que un conductor deshidratado comete los mismos errores que otro que haya tomado 8 copas de vino. Lo mejor es prevenir bebiendo agua antes de iniciar la marcha y en paradas regulares. Además, asistentes como el detector de fatiga analizan el comportamiento del conductor y le recomiendan que se tome un descanso en caso de ser necesario.

Una temperatura interior de 35ºC puede afectar al tiempo de reacción del conductor, por lo que se aconseja mantener el habitáculo fresco y ventilado

Toalla, gafas de sol, crema solar..., la licencia y la tarjeta de circulación: por muy pocas cosas que se lleven encima, nunca se debe olvidar la documentación. Conducir sin contar con el permiso supone multas y sospechas de procedencia ilegal del vehículo.

Estacionarse en lugares de playa concurridos puede ser un quebradero de cabeza, pero no hay que impacientarse, y recordar que sólo se puede tocar el claxon para prevenir un accidente, no para mostrar irritación. Hay que cerciorarse de dejar el coche siempre en zonas habilitadas; evite los lugares desolados. La sanción por aparcar en la arena o en un espacio protegido puede llegar a ser muy elevada.