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CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco exhortó a los católicos a no permanecer paralizados ante las injusticias que los rodean al tiempo que bautizó a ocho adultos, incluido un pordiosero nigeriano que se convirtió en un héroe en Italia por desarmar a un ladrón con las manos.
En su homilía de la Vigilia Pascual, Francisco desafió a los católicos a no permanecer callados, como lo estuvieron los discípulos de Jesús luego de su crucifixión. En lugar de eso, los exhortó a “romper” con sus rutinas y dejar entrar a Dios.
No estaba claro si tenía algún ejemplo particular en mente, pero el nigeriano John Ogah definitivamente no se quedó sin hacer nada cuando fue testigo de un robo en un supermercado el 26 de septiembre, interceptando a un ladrón a mano limpia.
Ogah despareció, temeroso que sería deportado porque no tenía sus papeles en regla. Sin embargo, las autoridades de la policía de Roma buscaron recompensar su valentía y en cuestión en un mes le otorgaron su deseado permiso de residencia que le había sido negado cuando su petición de asilo fue rechazada.
Ahora Ogah trabaja en la Cruz Roja italiana y tiene hogar, según la agencia de noticias ANSA. Previo a su bautismo, se informó que le pidió al capitán de la policía encargado de su caso que fuera su padrino para la ceremonia.
En su homilía de la Vigilia Pascual, Francisco desafió a los católicos a no permanecer callados, como lo estuvieron los discípulos de Jesús luego de su crucifixión. En lugar de eso, los exhortó a “romper” con sus rutinas y dejar entrar a Dios.
No estaba claro si tenía algún ejemplo particular en mente, pero el nigeriano John Ogah definitivamente no se quedó sin hacer nada cuando fue testigo de un robo en un supermercado el 26 de septiembre, interceptando a un ladrón a mano limpia.
Ogah despareció, temeroso que sería deportado porque no tenía sus papeles en regla. Sin embargo, las autoridades de la policía de Roma buscaron recompensar su valentía y en cuestión en un mes le otorgaron su deseado permiso de residencia que le había sido negado cuando su petición de asilo fue rechazada.
Ahora Ogah trabaja en la Cruz Roja italiana y tiene hogar, según la agencia de noticias ANSA. Previo a su bautismo, se informó que le pidió al capitán de la policía encargado de su caso que fuera su padrino para la ceremonia.








