A-AA+
Brasilia, Bra.- El ultraderechista Jair Bolsonaro, nuevo presidente de Brasil, dedicó su primera jornada en el poder a la diplomacia y expresó su deseo de mantener una relación equilibrada y sin ideologías con China, así como se aproximó claramente a Estados Unidos.
Bolsonaro recibió en audiencias separadas a un emisario del presidente de Estados Unidos y a otro del líder chino Xi Jinping.
Fuentes oficiales dijeron a Efe que ambos encuentros fueron “muy cordiales”, pero los temas tratados y la forma cómo fueron abordados dejan clara la alineación que el Brasil de Bolsonaro buscará con los Estados Unidos de Donald Trump y la distancia “ideológica” que le separa de China.
Desde el norte, llegó el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, quien tuvo luego una breve audiencia con Bolsonaro, en la que el flamante presidente brasileño le hizo una deferencia y le informó de que Brasil, así como Estados Unidos, saldrá del Pacto Mundial sobre Migraciones consensuado en el marco de las Naciones Unidas.
Un mensaje de claro contenido político, al que Bolsonaro agregó su intención de ampliar las relaciones con Estados Unidos en todas las áreas y sobre todo en la comercial, en el que la gran potencia americana compite con China por el estatus de mayor socio de Brasil.
Tras ese guiño al Gobierno de Donald Trump, Bolsonaro recibió a Ji Bingxuan, el vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (órgano legislativo) y enviado especial del líder chino, Xi Jinping, a la investidura del presidente brasileño.
Bolsonaro también comunicó a China su intención de mantener y mejorar las relaciones, aunque en tono cordial subrayó que eso será al margen de todas las diferencias ideológicas que pueda haber ahora entre ambos países.








