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Brasilia, Bra.- Jair Bolsonaro prestó juramento el martes como presidente de Brasil, tomando las riendas de la nación más grande y poblada de América Latina, con la promesa de reformar los innumerables aspectos de la vida cotidiana y poner fin a los gobiernos que no han cambiado nada.
Luego de la ceremonia en sesión extraordinaria en el Congreso, Bolsonaro prometió grandes cambios en su primer discurso como presidente de la república.
Dentro del recinto, el presidente pidió a los congresistas que lo ayuden a “rescatar Brasil de la corrupción, de la criminalidad y la sumisión ideológica”.
El ultraderechista, que ganó en el segundo turno al izquierdista Partido de los Trabajadores en un escenario polarizado, dijo que intentará construir “una sociedad sin discriminación ni división”.
“Comenzamos un trabajo arduo para que Brasil inicie un nuevo capítulo de su historia y se convierta en la gran nación que todos queremos”, aseguró Bolsonaro.
Brasilia fue blindada para el acto con 3.000 policías. Además se desplegaron tanques, aviones de combate e incluso misiles antiaéreos.
El incremento de la seguridad responde a un pedido de Bolsonaro. En septiembre, un hombre armado con un cuchillo lo apuñaló perforándole el intestino en un acto de campaña y desde entonces tiene que usar una bolsa de colostomía. Sus hijos, que también son políticos, insisten en que su padre podría ser el objetivo de radicales, pero funcionarios de seguridad no han hablado de amenazas.
Bolsonaro no se ha moderado desde su elección en octubre, y progresistas y liberales critican posiciones que consideran antihomosexuales, sexistas y racistas.
El nuevo presidente, que pasó casi tres décadas en el Congreso, también recibió críticas desde el extranjero por sus planes para revocar legislación sobre el Amazonas y por su desinterés en los programas sociales en uno de los países más desiguales del mundo en cuanto a ingresos.
En el frente económico, se desconoce hacia dónde guiará Bolsonaro a la mayor economía de Latinoamérica ya que durante la campaña cambió el rumbo de las posturas de estadistas anteriores con promesas para emprender reformas favorables a los mercados.
También se comprometió a revisar el sistema nacional de pensiones y a privatizar varias empresas estatales, lo que le valió un amplio respaldo entre los actores financieros.
Bolsonaro informó que priorizará la lucha contra la delincuencia.








