Brasil registra 136 muertes por coronavirus, mientras Bolsonaro pasea

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Brasil registra 136 muertes por coronavirus, mientras Bolsonaro pasea
Jair Bolsonaro / EFE

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El número de muertes por el nuevo coronavirus en Brasil se elevó hasta las 136, veintidós más en el último día, mientras que los casos confirmados se incrementaron un 9 % hasta los 4.256, según informó este domingo el Ministerio de Salud.

Las autoridades sanitarias confirmaron 353 nuevos contagios en 24 horas, menos que los 487 casos que se sumaron en la víspera o los 502 del viernes.

El estado de Sao Paulo, el más rico y populoso del país, con unos 46 millones de personas, es la región más afectada por la pandemia al contabilizar 98 fallecidos y 1.451 infectados con la COVID-19.

Por detrás se sitúa el estado de Río de Janeiro con 17 óbitos y 600 casos confirmados.

Los datos arrojan una tasa de letalidad de la enfermedad en el país suramericano del 3,2 %.

Este fin de semana, algunos estados brasileños registraron su primer óbito asociado al patógeno, como el de Piauí, en el noreste de Brasil, donde murió el alcalde de la localidad de Sao José do Divino, Antonio Nonato Lima Gomes, de 57 años y quien padecía diabetes.

El Ministerio de Salud espera un repunte de los casos en las próximas semanas y ha advertido de la necesidad mantener las medidas de restricción de movilidad, adoptadas ya, con mayor o menor alcance, por los gobernadores de los 27 estados de Brasil.

No obstante, el presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro ha criticado duramente el "confinamiento en masa" de la población para contener la pandemia, ha defendido la reapertura de los colegios y pedido a los brasileños que vuelvan a sus trabajos.

El mandatario, de 65 años, decidió este domingo dar un paseo por Brasilia y algunas de las ciudades satélite de la capital brasileña, donde conversó con vecinos y vendedores ambulantes, en contra de las recomendaciones médicas de evitar aglomeraciones.

"Tenemos el problema del virus, nadie lo niega, pero también la cuestión del desempleo. El empleo es esencial", explicó a los periodistas.

Asimismo, dijo que está "pensando" en publicar un decreto que permita trabajar a todo aquel profesional, formal o informal, que así "lo vea necesario para el sustento de sus hijos".

"Es un realidad que el virus está ahí. Vamos a tener que enfrentarlo, pero enfrentarlo como un hombre, carajo. No como un niño. Vamos a enfrentar el virus con la realidad. Es la vida. Todos nosotros vamos a morir algún día", completó.

Bolsonaro se mostró así preocupado con las consecuencias económicas de las cuarentenas en vigor para contener el virus, las cuales han golpeado especialmente a los trabajadores informales, que representan el 40 % de la población ocupada, equivalente a cerca de 40 millones de personas en todo el país.

No obstante, el Gobierno de Brasil ha anunciado en las últimas semanas ayudas precisamente para este sector poblacional, entre ellas, un subsidio de 600 reales por mes (120 dólares).

La llegada del coronavirus ha hundido las expectativas de crecimiento de Brasil para 2020. El Gobierno ya ha reducido su previsión desde el 2,10 % hasta el 0,02 %, mientras que el Banco Central la recortó hasta el 0,0 %.

Bolsonaro se pasea por Brasilia

El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, se paseó este domingo por Brasilia y algunas de sus ciudades satélite, y conversó con sus vecinos, en contra de las recomendaciones sanitarias de mantener el aislamiento social para contener el coronavirus.

El mandatario, de 65 años, abandonó el Palacio de la Alvorada, su residencia oficial en Brasilia, y visitó por sorpresa las localidades de Ceilandia, Taguatinga y Sobradinho, en la región metropolitana de la capital brasileña, según divulgó en sus redes sociales.

La escapada de Bolsonaro, que no consta en su agenda oficial, se produce un día después de que su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, reforzarse la necesidad de quedarse en casa, incluso para los jóvenes, y de evitar aglomeraciones para contener la pandemia.

"Decidí dar una vuelta y conversé con trabajadores informales, ambulantes. Me dijeron que el comercio había caído mucho", señaló el mandatario a los periodistas.

"Tenemos el problema del virus, nadie lo niega, pero también la cuestión del desempleo. El empleo es esencial", comentó.

En Ceilandia, el líder ultraderechista se acercó a las puertas de un comercio e intercambió unas palabras con una mujer, en medio de una nube de curiosos que intentaba registrar el momento con sus teléfonos móviles.

"Hay que trabajar porque si no, el país va a quebrar", le espetó una vecina al gobernante.

"Abra las iglesias, por el amor de Dios", le pidió otra.

En Taguatinga, Bolsonaro habló con un trabajador informal, uno de colectivos más afectados por las cuarentenas adoptadas, con mayor o menor alcance, por los gobernadores de los 27 estados del país, entre ellos el de Brasilia, para contener la pandemia.

"Voy donde está el pueblo porque formo parte del pueblo y así debe comportarse el jefe de Estado", se justificó, para luego recalcar que "no puede caerse en la histeria".

Asimismo, dijo que está "pensando" en publicar un decreto que permita trabajar a todo aquel profesional, formal o informal, que así "lo vea necesario para el sustento de sus hijos", añadió.

"Si no escucho al pueblo hablar, ¿cómo voy a sentirme para poder actuar?", añadió.

El presidente, un capitán de la reserva del Ejército, ha criticado duramente este tipo de medidas restrictivas para evitar la expansión de la pandemia y exigido la vuelta a la normalidad "inmediata" para mantener la economía a flote.

Bolsonaro también defiende la reapertura de los colegios y una cuarentena solo reservada a personas con más de 60 años y aquellas que tengan enfermedades crónicas.

Vía decreto permitió que sigan en funcionamiento las casas de loterías y los templos religiosos, aunque la Justicia derribó el texto. Sin embargo, este domingo anunció que recurrirá en instancias superiores dicha sentencia.

"Tengo que tomar decisiones, no puedo tomar decisiones encima del muro y actuar políticamente correcto porque la nación se hunde", expresó.

Brasil registró hasta este sábado 114 muertes y casi 4.000 casos confirmados de coronavirus, siendo el estado de Sao Paulo el principal foco de la pandemia en el país y donde también se ha decretado una cuarentena temporal.

Bolsonaro llegó a ser considerado un caso sospechoso de coronavirus después de que una veintena de personas que le acompañaron durante su reciente viaje a Estados Unidos dieran positivo por la enfermedad, aunque, en su caso y tras dos pruebas realizadas, el resultado fue negativo.