Chernobyl y el problema de las mutaciones genéticas

Chernobyl y el problema de las mutaciones genéticas

¿Qué es lo primero que viene a tu cabeza cuando escuchas hablar de mutación genética y radiación? Tal vez esa icónica imagen de "Los Simpson" en la que aparece un pez de tres ojos. Efectivamente, ese pez representa los daños que podría causar la radiación, sin embargo, tendría que producirse un desastre como el que sucedió en 1986, en Chernobyl, para que se cree una mutación en el cuerpo de un humano o animal.

Tras el desastre nuclear en la central de Chernobyl, los efectos de la radiación fueron devastadores para quienes estuvieron cerca del lugar durante las primeras horas, aunque a corto y mediano plazo, también se incrementaron los casos de cáncer.

Durante la explosión se emitieron cesio y yodo en sus formas radioactivas, éstas son de las llamadas ionizantes, lo que significa que son capaces de alterar el material genético (ADN) en nuestras células y causar diferentes tipos de mutaciones, entre ellas, el cáncer. También pueden registrarse malformaciones o enfermedades congénitas.

Los óvulos y los espermatozoides son las células más sensibles ante altas dosis de radiación, quizá esta es la razón por la que nueve meses después del desastre nuclear en Chernobyl, en Alemania aumentó la tasa de recién nacidos con Síndrome de Down.

Antes de la catástrofe la probabilidad era de 1.35-1.59 por cada 1000 nacimientos, pero tras el accidente aumentó a 2.11. Dos años después, la prevalencia bajó a 1.77 y en 1989, los datos ya se reflejaban como los previos al accidente nuclear.

Las malformaciones y enfermedades genéticas también son problemas causados por la radiación, pues las personas que vivieron durante la explosión de Chernobyl o después de ella, pueden tener mutaciones en su genoma que trasladarían a sus hijos.

¿Qué pasó con los hijos de los "liquidadores"?

Los liquidadores fueron 850,000 civiles y militares que se encargaron de las labores de descontaminación, construcción, seguridad y asistencia para evacuar la zona afectada por la explosión en Chernobyl. Ellos estuvieron expuestos a la radiación, lo que generó afectaciones en su descendencia.

En 2004 se realizó un estudio para saber si los hijos de los liquidadores bielorrusos habían heredado mutaciones en su ADN. Se analizaron a 64 familias y un grupo de control de 66 personas. En ambos grupos, los investigadores señalaron que ni en las células germinales (que se transforman en óvulos y espermatozoides), ni en las autosómicas (el resto), se habían producido mutaciones significativas, es decir, no había nada que se considerara fuera de lo normal.

Con información de "Hipertextual" y "El País".