Chile emerge como imán para migrantes en Sudamérica

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Con un PIB per cápita de 14 mil 900 dólares en 2017 y una sólida estabilidad política y económica, Chile se ha convertido en los últimos años en un imán para miles de migrantes que apuestan a cumplir "el sueño americano" sin pisar territorio de Estados Unidos.





Tras el regreso a la democracia, en marzo de 1990, Chile comenzó un proceso de desarrollo económico que sedujo a miles de migrantes en busca de un mejor futuro.





“Chile vivió una transformación radical en las últimas décadas, desde la dictadura, cuando este país no era visto como una gran alternativa por los migrantes, hasta ahora, que parece la ‘joya de la corona’”, apuntó el sociólogo Bernardo Jiménez a Notimex.





Añadió que las autoridades chilenas "hicieron una gran contribución para cambiar la imagen del país. Chile pasó de ser una nación oscura y gris, donde violaban los derechos humanos, a ser una nación brillante y luminosa, donde se podía cumplir el manoseado ‘sueño americano’ sin pisar Estados Unidos”.





“Esta tendencia diría que se acrecentó a partir de 2010, cuando asume el empresario centro-derechista Sebastián Piñera su primer gobierno", expone Jiménez.





Añade que los chilenos y el mundo "ven con el paso del tiempo que el país goza de estabilidad pese al cambio de signo político tras 20 años de la centro-izquierda en el poder”.





“Ahí está a mi juicio la clave para atraer a la migración: la estabilidad, tanto política como económica. En Chile no existen grandes turbulencias políticas ni económicas, no existen las subidas y bajadas de sus vecinos en la región, por el contrario, la estabilidad es su mayor capital en todo sentido”, consideró.





La estabilidad política y económica, según los expertos, incidió en el crecimiento constante del Producto Interno Bruto (PIB) total anual por habitante, que pasó de seis mil 073 dólares en 1990 a nueve mil 764 dólares en 2000, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).





Cinco años después, en 2005, el PIB per cápita se ubicó en 11 mil 332 dólares, mientras que en 2010 llegó a los 12 mil 769 dólares y en 2017 a 14 mil 905 dólares, precisó el organismo de Naciones Unidas.





De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 1992 se censaron 105 mil 070 personas nacidas en el extranjero, residentes habituales en Chile, que representaban un 0.8 por ciento de la población total.





En 2002, la población inmigrante internacional residente siguió creciendo y se ubicó en 187 mil 008, equivalente a un 1.3 por ciento del total de la población residente, mientras que en 2017 la cifra se elevó en forma sustancial a 746 mil 465 personas, lo que representa un 4.4 por ciento del total de habitantes.





El 65.3 por ciento de los inmigrantes internacionales residen en la Región Metropolitana, donde se ubica Santiago, y el 50.6 por ciento son mujeres, en tanto que el 85.8 por ciento tiene entre 15 y 64 años de edad.





Del total de inmigrantes internacionales, un 25.2 por ciento nació en Perú, seguido de Colombia (14.1), Venezuela (11.1), Bolivia (9.9), Argentina (8.9) y Haití (8.4), mientras que el 66.7 por ciento de los extranjeros llegó a Chile entre 2010 y 2017.





Una de las “oleadas” migrantes más destacadas es la haitiana, la cual se frenó este año con la exigencia de visa luego que en 2016 ingresaran a Chile 48 mil 783 personas provenientes de la nación caribeña y que en 2017 esa cifra se elevara a 104 mil 782.