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Pekín, China.- Al menos nueve personas quedaron sepultadas después de que se produjese un corrimiento de tierras provocado por fuertes lluvias en la provincia central china de Hubei, foco del primer brote conocido de la pandemia de coronavirus, informaron los medios locales.
Por ahora no se ha confirmado fallecimiento alguno, pero efectivos de las unidades de emergencia se han desplazado a la zona y están trabajado para tratar de rescatar a supervivientes.
Más de 40 habitantes de la aldea de Dahe, donde se produjo el accidente, han sido reubicados a lo largo de la jornada.
En la madrugada de este miércoles las lluvias torrenciales, que llevan semanas afectando gravemente a diversas partes de China, se cebaron con la citada localidad, donde se registraron precipitaciones de hasta 353 milímetros.
Las autoridades nacionales elevaron el nivel de alerta del 4 -el más bajo- al 3 para el control de las inundaciones, y enviaron equipos a regiones como Sichuan, Chongqing, Hunan o Jiangxi.
Hasta el pasado 3 de julio, según datos del citado Ministerio, se ha evacuado a 875.000 personas, de las que 355.000 han necesitado “ayuda urgente”.
Los daños materiales ascienden a 218.000 casas dañadas y 17.000 derrumbadas, mientras que se han perdido unas 160.000 hectáreas de cultivos; las pérdidas económicas directas se sitúan por el momento en 41.640 millones de yuanes (5.929 millones de dólares, 5.241 millones de euros).
Emergencia en Japón
Las precipitaciones torrenciales se extendieron este miércoles al centro de Japón, donde las autoridades han decretado la evacuación de más de 200.000 personas, después de dejar al menos 58 muertos en el sudoeste del país desde el fin de semana.
Las prefecturas de Gifu y Nagano son las más afectadas por las precipitaciones torrenciales, que llevaron a las autoridades niponas a decretar temporalmente la máxima alerta meteorológica y a recomendar la evacuación de unas 220.000 personas.
Al mismo tiempo, continúan las tareas de búsqueda y rescate en la isla meridional de Kyushu, la que resultó más castigada durante el fin de semana por el paso del intenso temporal.
Al menos 58 personas han fallecido y otras 17 permanecen desaparecidas en la zona, según los últimos datos recopilados por la cadena estatal nipona NHK.








