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QUITO.- El Tribunal de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador declaró el martes culpable de corrupción al expresidente Rafael Correa y lo sentenció a ocho años de prisión.
Correa fue condenado junto a otros 19 altos funcionarios y empresarios involucrados en una red de millonarios pagos ilegales a cambio de la entrega de obras públicas.
El juez Iván León leyó la sentencia y dijo que la víctima del delito es el Estado y que la “fiscalía demostró la existencia de una estructura de corrupción”.
Añadió que los jueces consideran que se ha probado que los pagos fueron reportados a Correa y Jorge Glas -entonces vicepresidente y actualmente en prisión por caso de corrupción- quienes comandaban la organización.
Correa (2007-2017) vive en Bélgica junto a su familia desde mayo de 2017 luego de traspasar el poder a su amigo y sucesor Lenín Moreno, con quien se distanció poco después en medio de acusaciones mutuas.
La justicia ecuatoriana no puede pedir la extradición del expresidente mientras no haya una sentencia en firme, este fallo puede ser apelado y luego la defensa puede pedir el recurso de casación (revisión del procedimiento jurídico).
El mandatario venezolano Nicolás Maduro, desde Caracas, consideró la sentencia como una “barrabasada judicial”, y dijo, en una transmisión de la televisora estatal, que con esa condena se intenta “sacar del liderazgo, del juego político democrático a un líder de la talla, de la altura, y de la fortaleza moral de Rafael Correa”.
Además de Correa, también fueron sentenciados a la misma pena Glas y 16 acusados de cohecho agravado. La exasesora del mandatario, Pamela Martínez, y su asistente, Laura Terán, recibieron penas de 38 y 19 meses, respectivamente, por su colaboración para descubrir la trama.








