Cura cataratas a bajo costo; le dicen el "Dios de la Vista"

Cura cataratas a bajo costo; le dicen el Dios de la Vista

Junto al templo Maya Devi donde nació Buda hace más de 2.600 años, cientos de personas hacían cola frente a un hospital improvisado en la esperanza de que un médico les permitiera recuperar la vista.

Al día siguiente, estos monjes budistas con túnicas anaranjadas, ancianos campesinos y amas de casa podían ver de nuevo gracias a la intervención del renombrado cirujano ocular Sanduk Ruit, que realiza una operación de cataratas tan novedosa como barata, que le generó numerosos reconocimientos.

En el centro para visitantes convertido en hospital temporal en Lumbini, a 288 kilómetros (180 millas) de la capital Katmandú, la operación tipo línea de ensamblaje operó a casi 400 pacientes en solo tres días.

"El objetivo, mi pasión, es que no haya más gente que se queda ciega innecesariamente en esta parte del mundo", expresó Ruit, conocido en Nepal como el "Dios de la Vista". "Es importante que la gente reciba un servicio igualitario, que no esté reservado para los ricos mientras los pobres no reciben nada. Quiero que todo el mundo lo reciba".

Mucha gente en Nepal, la mayoría de sectores humildes, se ha beneficiado del trabajo de Ruit en el Instituto de Oftalmología Tilganga que fundó en Katmandú y de sus visitas a pueblos aislados en las montañas y en lo llanos, llevando consigo un equipo de expertos y equipo para realizar operaciones.

Ruit ha hecho unas 130.000 operaciones de cataratas y ahora quiere expandir su trabajo, haciéndolo llegar a tantos países como le sea posible a través de una fundación que creó con el filántropo británico Tej Kohli, que se propone realizar 500.000 operaciones en los próximos cinco años.

Ruit dijo que la idea de la Fundación Tej Kohli Ruit es que las operaciones de cataratas en Nepal sean accesibles a todos.

"Vamos a llevarlas a otras partes del mundo donde son necesarias", dijo el cirujano.

Ruit empezó su trabajo en 1984, cuando se extraía el área nublada de las cataratas y se recetaban gruesos anteojos. Se dio cuenta de que la mayoría de las personas no usaban los anteojos y que la enfermedad se complicaba. Ideó entonces una técnica sencilla en la que extirpa la catarata sin puntos a través de pequeñas incisiones y la reemplaza con lentes artificiales de bajo costo.

Las intervenciones de Ruit cuestan un promedio de 100 dólares. La operación es gratis si alguien no tiene medios para pagar esa suma. Rara vez los pacientes tienen que pasar la noche en el hospital.

Nepal tiene pocos hospitales y personal médico, y los servicios sanitarios están fuera del alcance de la mayoría de la gente.

Las cataratas, que forman una capa que nubla la vista, generalmente se dan en personas ancianas, pero a veces afectan también a los niños y a adultos jóvenes. Inicialmente nubla un poco la vista, pero a medida que progresa puede bloquear toda la luz. La exposición a la radiación ultravioleta, especialmente en sitios altos, que abundan en Nepal, donde se encuentran los puntos más altos de la cordillera de los Himalayas, es un gran factor de riesgo. 

Los pacientes que fueron operadas en Lumbini y sus familiares elogian al cirujano.

Bhola Chai, un oficinista de 58 años que se tuvo que jubilar por sus problemas con la visión, está feliz de poder ver de nuevo.

"La operación cambió mi vida", expresó.

Hay quienes comparan a Ruit con un dios.

"No solo es un enviado del Señor, es un dios para mí que me dio una nueva vida", declaró Satindra Nath Tripathi, campesino operado por Ruit. "Mi mundo estaba totalmente oscurecido, pero ahora tengo una nueva vida y una nueva vista".

Tripathi se propone volver a trabajar en su granja, donde cultiva arroz, trigo y vegetales.