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Caen, Francia.- La relación sobrecalentada que mantienen los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y EU, Donald Trump, entró este jueves en una nueva fase de pragmatismo, en la que ambos optan por buscar acuerdos en las causas comunes y obviar sus numerosas diferencias.
Las chispas dieron paso a los guiños, al menos por un día.
Quizá imbuidos de la solemnidad de la ocasión, el 75 aniversario del desembarco de Normandía, los dos líderes guardaron las pullas y ensalzaron su “excepcional relación”, en palabras de Donald Trump.
El último paso del estadounidense por París, el pasado mes de noviembre (por otra efeméride, el centenario de la I Guerra Mundial), había dejado un rastro amargo merced a sus mensajes incendiarios contra Macron y Francia.
En esta ocasión, Trump prefirió no desenfundar sus “tuits”. El Día D fue una de las mayores muestras de la amistad entre ambos países, y nadie quiso salirse del guion: los vínculos entre Francia y EU son “indestructibles”, coincidieron ambos presidentes, y así deberá seguir siendo en el futuro.
A una reunión a solas de media hora, calificada de “positiva y constructiva” por fuentes del Elíseo, le siguió un almuerzo en un restaurante de Caen, la capital normanda, acompañados por sus equipos.
“Cada vez que la libertad y la democracia están en juego, trabajamos juntos estrechamente, y seguiremos haciéndolo.
Así que gracias por esta amistad, y gracias por lo que su país hizo por el mío”, dijo Emmanuel Macron ante los periodistas antes de la entrevista.








