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Diversas ciudades en Europa celebraron el sábado el orgullo LGBTQ con coloridos desfiles que también se convirtieron en plataformas para exigencias políticas y de resistencia frente a partidos populistas de extrema derecha.
Las marchas de este año en Madrid, Londres y Budapest se inscriben en el 50mo aniversario de la revuelta del Stonewall Inn, en Nueva York, contra la persecución policial, la cual marcó un momento decisivo en el movimiento moderno por los derechos de los gays.
El desfile del orgullo LGBTQ en la capital española se ha convertido en uno de los más grandes en el mundo.
El sábado, decenas de miles salieron a las calles y participaron en una marcha pacífica para festejar la diversidad sexual y de género. Algunos exigieron un mejor cuidado de los ancianos LGBTQ y una ley nacional que homologue los derechos de las personas transgénero en todo el país, una exigencia de larga data.
“Mayores sin armarios”, decía una pancarta que los participantes exhibían mientras marchaban por la principal avenida de Madrid.
Arny Carrasco, de 67 años, proveniente de una pequeña localidad, dijo que no había asistido a las celebraciones del orgullo de las últimas dos décadas, pero señaló que la del sábado le pareció “especial” por su enfoque en los adultos mayores.
“La comunidad gay le ha mostrado a la sociedad diferentes formas de relacionarse. Ya es hora de que no tengamos que sentir que tenemos que regresar al armario cuando nos hacemos mayores”, afirmó Carrasco, que mencionó que los asilos, por ejemplo, están mal preparados para atender las necesidades de las personas LGBTQ, en especial de los hombres y mujeres transgénero.
El desfile de este año en Madrid también dio un notable giro político debido a los grandes avances del partido ultraconservador Vox en las elecciones nacionales y locales.
Funcionarios del partido ultraderechista, cuyos votos fueron cruciales para elegir al nuevo alcalde conservador el mes pasado, han propuesto sacar del centro de la ciudad el desfile del orgullo LGBTQ del año entrante, mientras que la dirigente regional Rocío Monasterio ha dicho que con esta celebración “se denigra la dignidad de las personas” e incluye “actos explícitos sexuales en la calle en horario diurno”.








