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Familiares de las víctimas de la "guerra el gas" quieren que el expresidente sea juzgado en Bolivia / Foto: EFE
FORT LAUDERDALE, Florida.— Un expresidente de Bolivia y su ministro de Defensa irán a juicio en una corte estadounidense tras una demanda en la que ocho bolivianos afirman que sus familiares murieron en una serie de asesinatos ordenados por el gobierno que dejaron docenas de muertos en 2003.
La selección del jurado comienza el lunes en una corte federal de Fort Lauderdale, Florida, para el caso contra el expresidente de Bolivia Gonzalo Sánchez de Lozada y su exministro de Defensa José Carlos Sánchez Berzain, ambos residentes en Estados Unidos.
En la demanda, las familias de ocho bolivianos fallecidos acusan a los dos exdirigentes de planear la muerte de miles de civiles para aplastar la disidencia política. La demanda se amparó en la Ley de Protección a Víctimas de Torturas, que autoriza demandas en territorio estadounidense por ejecuciones extrajudiciales.
La demanda pide indemnizaciones no especificadas.
El Gobierno de Bolivia advirtió hoy que "no es suficiente" el juicio civil contra el expresidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada en Estados Unidos, ya que mantiene su demanda para que sea enjuiciado por lo penal en su país.
"No es suficiente, queremos enjuiciarlo aquí en Bolivia", subrayó el presidente en ejercicio de Bolivia, Álvaro García Linera, en un acto en El Alto, ciudad vecina de La Paz.
García Linera, en ejercicio al estar fuera del país el presidente de Bolivia, Evo Morales, se refirió en su discurso al juicio que comienza este lunes en una corte federal de Fort Lauderdale, en Florida (Estados Unidos), contra Sánchez de Lozada por las muertes de civiles en 2003 en la conocida "guerra del gas".
El también vicepresidente de Bolivia recordó que aquel conflicto social se produjo por el proyecto del entonces Gobierno boliviano de vender gas a países como Chile, mientras ciudades bolivianas como El Alto carecían de suministro de este recurso.
El Alto, con unos 800 mil habitantes, fue una de las ciudades con más movilizaciones y donde más cruenta fue la actuación de fuerzas policiales y militares.
El entonces presidente "ordenó matar a los alteños", aseguró García Linera sobre los "setenta muertos y quinientos heridos" de aquella represión.
La autoridad añadió que tras esos hechos Sánchez de Lozada "se escapó" a Estados Unidos, tras dimitir como presidente.
"El día de hoy ese criminal está siendo enjuiciado para indemnizar a las familias de los afectados por esa matanza", indicó.
Sin embargo, el Gobierno boliviano persiste en su pedido a Estados Unidos para que "ojalá algún día se pueda hacer justicia" en Bolivia, agregó.
Con información de AP y EFE








