El miedo báltico a ser "los siguiente invadidos" disminuye, pero no desaparece

RIGA, Letonia (EFE).- Las tres repúblicas bálticas -Letonia, Estonia y Lituania- afrontan el segundo año de la guerra en Ucrania con menor tensión que en 2022, cuando se temía que una eventual conquista de Kiev por las tropas rusas podía empujar a Moscú hasta esos antiguos territorios soviéticos.
Ucrania ganará la guerra a Rusia, opinó ante EFE Imants Liegis, diplomático letón de origen británico y exembajador en España. "Sólo podemos esperar que con el esfuerzo unitario de Estados Unidos y Europa y otros países democráticos no estemos conmemorando otro aniversario dentro de un año", añadió.
En Estonia, el aniversario del inicio de la guerra coincidió con el 105º de la declaración de independencia del país báltico en 1918, que se conmemoró esta vez como fiesta nacional y como día de solidaridad con Ucrania.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresaron ese apoyo con su presencia en las ceremonias del viernes en la capital estonia, Tallin.
Sin embargo, la sensación de amenaza sólo ha disminuido levemente tras haber logrado el ejército ucraniano contener y hacer retroceder a las fuerzas invasoras rusas.
Tomas Jermalavicius, jefe de estudios e investigador del Centro Internacional de Defensa y Seguridad de Tallin, comentó a EFE que "hay una sensación de realismo y de que esta guerra continuará durante bastante tiempo, dada la dinámica actual".
"Sea cual sea el resultado de esa guerra, Rusia seguirá representando una amenaza existencial para muchos de sus vecinos, bajo el régimen actual o incluso bajo sus sucesores", añadió, en alusión al presidente Vladímir Putin.
El comentarista político estonio nacido en Estados Unidos Juri Estam recuerda que se preparó para mudarse a una casa de campo cerca de Estocolmo, justo después de la invasión. "El ciudadano común en Estonia también tenía miedo", dijo a EFE.
Atacar a cualquiera de los países bálticos, miembros de la OTAN, desencadenaría casi con toda seguridad la respuesta del conjunto de la Alianza. Pero Estam señala que Estonia no tiene la capacidad de reacción de Ucrania: "Sólo tenemos fuerzas de infantería ligera, sin capacidad para reagruparnos o replegarnos tácticamente. Nuestros aliados más poderosos de la OTAN tardarían en llegar hasta nosotros", afirma.
"Para contrarrestar a Rusia, la OTAN todavía necesita aumentar su presencia actual en los países bálticos. Ucrania nos está dando tiempo para hacerlo", afirma Jermalavicius.
Señala este analista que "la OTAN todavía tiene que cumplir plenamente muchas de sus promesas hechas en la Cumbre de Madrid (de julio de 2022) de reforzar su flanco este e implantar su nuevo modelo de fuerzas". Apunta que habrá nuevos desafíos que abordar en la siguiente cumbre, en Vilna (Lituania), el próximo julio.
En su opinión, debe consolidarse la defensa aérea y antimisiles en la región e invertir más "pues el punto de referencia de antes de la guerra del 2 % del PIB para Defensa ya está obsoleto", añade.
Desde Lituania, el comentarista político, periodista y editor de la web de noticias 15min.lt Vaidotas Beniusis declaró a EFE que "un escenario optimista es que Rusia se debilite de tal forma que su amenaza disminuya para nosotros. El escenario pesimista es que Ucrania sólo nos está haciendo ganar tiempo antes del choque inevitable".
Los tres países bálticos se han comprometido a aumentar su gasto militar al menos hasta el 2,5 % del PIB, si no hasta el 3 %. Todos planean grandes adquisiciones de sistemas de alta movilidad (HIMARS), defensa aérea y terrestre que los países han tenido sólo en número limitado o en variantes de corto alcance.
En Estonia y Lituania sigue vigente el servicio militar obligatorio, mientras que Letonia aún está elaborando los detalles de un proyecto de ley sobre el servicio de defensa nacional. El verano pasado, el entonces ministro de Defensa, Artis Pabriks, propuso, rompiendo con el actual modelo de ejército profesional de Letonia, el reclutamiento dos veces al año de 500 hombres para 11 meses de servicio militar.
El nuevo gobierno letón emanado de las elecciones del 1 de octubre de 2022 espera que el servicio de defensa nacional se apruebe a finales de esta primavera.
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