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Ciudad del Vaticano.- Tras recibir una lluvia de críticas, el papa Francisco decidió enviar a Chile a uno de los más respetados expertos del Vaticano en delitos sexuales a fin de investigar las denuncias de que un obispo encubrió las actividades de uno de los curas pederastas más conocidos del país.
La Santa Sede dijo que el arzobispo Charles Scicluna viajará a Chile “para escuchar a quienes han manifestado la voluntad de dar a conocer elementos que poseen” en el caso del obispo Juan de la Cruz Barros Madrid.
Es presumiblemente la primera vez que el Vaticano lanza una investigación exhaustiva sobre denuncias de encubrimiento de abusos sexuales, y surge poco después de que Francisco fue duramente criticado _por la prensa, por víctimas y hasta por algunos de sus propios asesores_ por defender a Barros.
La controversia sobre Barros dominó la visita del sumo pontífice a Chile y a Perú, dejando al descubierto las fallas del papa Francisco en el tema de abusos sexuales por parte de religiosos. Incluso uno de sus asesores más cercanos, el cardenal Sean O’Malley, le reprochó públicamente y trató de informarle sobre los hechos.
Barros dijo el martes que acoge con “fe y alegría” la decisión del papa de que Scicluna efectúe la investigación y oró por que el proceso contribuya al descubrimiento de la verdad, según un comunicado leído a la prensa por el vocero de la Conferencia Episcopal de Chile, Jaime Coiro. Barros ha negado haber visto o sabido de algún abuso.
En los días subsiguientes a las declaraciones del papa, Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima, expresó que le era imposible presentar la “prueba” exigida por el papa. “Como si uno hubiese podido sacarse una selfie o foto mientras Karadima me abusaba a mí u a otros con Juan Barros parado al lado viéndolo todo”, dijo Cruz en un tuit el 19 de enero.
Scicluna viaja a Chile precisamente para conocer esas versiones. El portavoz del Vaticano Greg Burke dijo que Scicluna viajará a Santiago “lo antes posible”, pero advirtió que el asunto requiere de preparación y estudio.
La Santa Sede dijo que el arzobispo Charles Scicluna viajará a Chile “para escuchar a quienes han manifestado la voluntad de dar a conocer elementos que poseen” en el caso del obispo Juan de la Cruz Barros Madrid.
Es presumiblemente la primera vez que el Vaticano lanza una investigación exhaustiva sobre denuncias de encubrimiento de abusos sexuales, y surge poco después de que Francisco fue duramente criticado _por la prensa, por víctimas y hasta por algunos de sus propios asesores_ por defender a Barros.
La controversia sobre Barros dominó la visita del sumo pontífice a Chile y a Perú, dejando al descubierto las fallas del papa Francisco en el tema de abusos sexuales por parte de religiosos. Incluso uno de sus asesores más cercanos, el cardenal Sean O’Malley, le reprochó públicamente y trató de informarle sobre los hechos.
Barros dijo el martes que acoge con “fe y alegría” la decisión del papa de que Scicluna efectúe la investigación y oró por que el proceso contribuya al descubrimiento de la verdad, según un comunicado leído a la prensa por el vocero de la Conferencia Episcopal de Chile, Jaime Coiro. Barros ha negado haber visto o sabido de algún abuso.
En los días subsiguientes a las declaraciones del papa, Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima, expresó que le era imposible presentar la “prueba” exigida por el papa. “Como si uno hubiese podido sacarse una selfie o foto mientras Karadima me abusaba a mí u a otros con Juan Barros parado al lado viéndolo todo”, dijo Cruz en un tuit el 19 de enero.
Scicluna viaja a Chile precisamente para conocer esas versiones. El portavoz del Vaticano Greg Burke dijo que Scicluna viajará a Santiago “lo antes posible”, pero advirtió que el asunto requiere de preparación y estudio.







