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Ciudad del Vaticano.- El papa Francisco hizo un llamamiento para que los seres humanos superen el miedo, la cerrazón y la desolación, elementos que acaban con la esperanza, durante la homilía que pronunció en la Vigilia Pascual de este Sábado Santo.
La ceremonia comenzó a las 20.30 hora local (18.30 GMT) con la basílica totalmente en penumbra y en silencio, para conmemorar el dolor de la muerte del Señor.
El rito dio inicio con la bendición del fuego y después el papa incidió con un punzón sobre el cirio pascual, símbolo de Cristo, “Luz del Mundo”.
Después Jorge Bergoglio recorrió en procesión la basílica en total oscuridad, en representación de la ausencia de luz tras la muerte de Jesucristo, mientras los fieles iban encendiendo poco a poco las velas que habían llevado a la ceremonia, con la llama procedente del cirio pascual.
El papa llegó Francisco momentos después al altar mayor, la basílica se iluminó y un diácono comenzó entonces el canto del “Exultet”, el himno pascual, un recorrido sintético de la historia de la salvación.
El papa dedicó su homilía a hablar de las que llamó cuatro grandes piedras de la vida de los seres humanos, “contra las que se estrellan las esperanzas y las expectativas: la muerte, el pecado, el miedo, la mundanidad”.
“Piedra sobre piedra, construimos dentro de nosotros un monumento a la insatisfacción, el sepulcro de la esperanza. Quejándonos de la vida, hacemos que la vida acabe siendo esclava de las quejas y espiritualmente enferma. Se va abriendo paso así una especie de psicología del sepulcro: todo termina allí, sin esperanza de salir con vida”, añadió.








