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El Cairo, Egipto.- Las reacciones al juicio en el caso Khashoggi no se han hecho esperar y en su mayoría consideran que el proceso judicial ha sido toda una farsa.
“Los ejecutores son culpables, condenados a muerte. Los autores intelectuales no solo se van libres, apenas han sido tocados por la investigación y el juicio. Esto es la antítesis de Justicia, esto es una farsa”, denunció en Twitter la relatora especial de la ONU para las Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard.
Callamard, que encabezó una investigación de seis meses sobre el caso que concluyó en junio responsabilizando a Bin Salman por el crimen, indicó que los “acusados han declarado repetidamente que ellos obedecían órdenes”.
Además, recordó que el fiscal general saudí afirmó en noviembre del año pasado que Al Qahtani había pedido el secuestro de Jamal Khashoggi por motivos de seguridad nacional.
Dijo que, según sus fuentes, “el fiscal había alegado que el asesinato había sido premeditado. El príncipe heredero había defendido que fue un accidente, en contra de las pruebas. Adivinen a quién hizo caso el juez”.
El director de la organización de derechos humanos saudí ALQST, Yahia Assiri, rechazó la sentencia y pidió “un juicio internacional” para el caso.
“Pedimos un juicio internacional, y no saudí, porque consideramos que Mohamed bin Salman está implicado en el crimen y la Justicia saudí no es independiente”, dijo a Efe el director de la ONG, con sede en Londres.
El Gobierno turco afirmó que la sentencia está “lejos de cumplir las expectativas” de hacer justicia.
La sentencia está “lejos de cumplir con las expectativas, tanto de nuestro país como de la comunidad internacional, de que se aclaren todos los aspectos del crimen y se haga justicia”, manifiesta el Ministerio turco.
Quien sí se dio por satisfecho ha sido Salah Khashoggi, hijo de Jamal, quien había aparecido junto al príncipe heredero para respaldar la actuación judicial.








