Yakarta, Indonesia.- Los equipos de búsqueda de los restos del vuelo 610 de Lion Air en Indonesia encontraron el fuselaje principal y afirman que ahora pueden escuchar una señal de la grabadora de voz de la cabina del avión, mientras un buzo murió en el marco de las tareas de rescate.
Las autoridades de Indonesia han confirmado este sábado la muerte de uno de los buceadores que buscan la caja negra y los restos del avión de Lion Air que se estrelló el lunes pasado en el mar de Java con 189 personas a bordo sin dejar supervivientes.
Los equipos están trabajando para localizar el dispositivo de voz, comúnmente conocido como caja negra, que podría ayudar a los investigadores a reconstruir los últimos momentos del nuevo Boeing 737 antes de que se estrellara.
Las corrientes de rápido movimiento y las aguas turbias del lugar del accidente en el mar de Java han obstaculizado los esfuerzos de recuperación desde que el avión cayó el lunes poco después de despegar de Yakarta.
La grabadora sobre los datos de vuelo del avión se ubicó el jueves, pero los investigadores indicaron que aún no han podido extraer ninguna información del mismo.
El director de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate Nacional (Basarnas), Muhammad Syaugi, ha precisado que el buceador salió inconsciente de una inmersión y falleció cuando ingresó en el Hospital Regional Koja, en Yakarta, la capital.
Syaugi comentó a los reporteros que los buzos ya habían escuchado un “ping” de la segunda caja negra. “Aunque el sonido es bastante débil, vino desde el lugar no muy lejos de la nave Victoria”, agregó, refiriéndose a uno de los barcos involucrados en el esfuerzo de búsqueda.
Tanto la grabadora de voz como el registrador de datos de vuelo –los dos elementos que componen la caja negra- tienen su propio emisor de ultrasonidos.
Se cree que el avión se quebró en pedazos al estrellarse contra la superficie del mar después de caer unos mil metros en menos de 25 segundos, alcanzado una velocidad de 480 kilómetros por hora, según Flightradar 24.
Los investigadores aún intentan recuperar información de la “unidad de memoria de supervivencia” del registrador de datos de vuelo que ayudará a determinar la causa del desastre, pero han sido dañados y requieren un manejo especial.
Las autoridades de Indonesia han confirmado este sábado la muerte de uno de los buceadores que buscan la caja negra y los restos del avión de Lion Air que se estrelló el lunes pasado en el mar de Java con 189 personas a bordo sin dejar supervivientes.
Los equipos están trabajando para localizar el dispositivo de voz, comúnmente conocido como caja negra, que podría ayudar a los investigadores a reconstruir los últimos momentos del nuevo Boeing 737 antes de que se estrellara.
Las corrientes de rápido movimiento y las aguas turbias del lugar del accidente en el mar de Java han obstaculizado los esfuerzos de recuperación desde que el avión cayó el lunes poco después de despegar de Yakarta.
La grabadora sobre los datos de vuelo del avión se ubicó el jueves, pero los investigadores indicaron que aún no han podido extraer ninguna información del mismo.
El director de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate Nacional (Basarnas), Muhammad Syaugi, ha precisado que el buceador salió inconsciente de una inmersión y falleció cuando ingresó en el Hospital Regional Koja, en Yakarta, la capital.
Syaugi comentó a los reporteros que los buzos ya habían escuchado un “ping” de la segunda caja negra. “Aunque el sonido es bastante débil, vino desde el lugar no muy lejos de la nave Victoria”, agregó, refiriéndose a uno de los barcos involucrados en el esfuerzo de búsqueda.
Tanto la grabadora de voz como el registrador de datos de vuelo –los dos elementos que componen la caja negra- tienen su propio emisor de ultrasonidos.
Se cree que el avión se quebró en pedazos al estrellarse contra la superficie del mar después de caer unos mil metros en menos de 25 segundos, alcanzado una velocidad de 480 kilómetros por hora, según Flightradar 24.
Los investigadores aún intentan recuperar información de la “unidad de memoria de supervivencia” del registrador de datos de vuelo que ayudará a determinar la causa del desastre, pero han sido dañados y requieren un manejo especial.









