Erupción del Wolf en las Galápagos

Quito, Ecu.- La nueva erupción que inició el viernes en el volcán Wolf de la Isla Isabela, la mayor de Galápagos, no representa un peligro para las personas ni para las especies endémicas, se determinó en una evaluación del Comité de Operaciones de Emergencia.
Un monitoreo del evento natural, que lleva en proceso unas 17 horas, descartó un riesgo para la salud humana” y, por el momento, “una posible afectación de las iguanas rosadas que habitan en la parte norte del coloso.
El Consejo de Gobierno de Galápagos informó en un comunicado que la sesión del COE provincial continuará vigilando el fenómeno, especialmente sobre la costa y los flancos del volcán, para determinar la dirección en que se dirige la lava.
El volcán, que se reactiva luego de siete años de relativa calma, presenta una fisura en la zona sur por donde evacúa magma en la misma dirección, “hacia el interior de la isla, por ahora”, indicó por su parte el Ministerio de Ambiente. En tanto, las columnas de humo y ceniza se dirigen hacia el norte de Isabela, “donde no existe población humana que corra riesgo”, se insistió.
Especies endémicas como tortugas e iguanas se asientan en las laderas del volcán, así como también vegetación. La iguana rosada es característica del volcán Wolf.
El volcán Wolf -con unos 1.707 metros de altura- se ubica al norte de la Isla Isabela y es su punto más alto. Su última erupción se registró en 2015.
En 1979 las Islas Galápagos fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad, debido a su importante reserva de especies animales y vegetales, terrestres y marinas, únicas.
no te pierdas estas noticias






