Escándalo pega a maestrías de España

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Las graves irregularidades descubiertas en los estudios de maestría de destacados líderes españoles están socavando la credibilidad de la clase política y contribuyendo al desprestigio de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), fuente de los escándalos.
La ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que está siendo investigada por el Juzgado 51 de Madrid, fue la primera en perder su puesto luego de que trascendiera que obtuvo su máster, cursado en la URJC entre 2011 y 2012, sin cumplir con la normativa.
Actas de calificación con las firmas falseadas, notas corregidas indebidamente y materias aprobadas sin exámenes ni asistencia a clase, son algunas de las anomalías destapadas por eldiario.es. El desencadenante de la renuncia no fue el falso máster, sino un video de 2011 filtrado a la prensa en el que la ex presidenta regional aparecía vaciando su bolso frente a un guardia de seguridad luego de haber sido retenida por robar unos tarros de crema facial en un supermercado.
La ministra de Sanidad, Carmen Montón, fue la segunda política en caer. Su trabajo final contiene al parecer numerosos textos plagiados.
La epidemia de “titulitis” también afectó al dirigente del PP, Pablo Casado, debido a las lagunas registradas en la maestría que realizó en la misma universidad. El Tribunal Supremo decidió no investigar al político conservador, aunque los jueces advirtieron indicios de que Casado recibió un trato de favor.
Las irregularidades académicas implicaron la participación de al menos una docena de catedráticos y profesores de la URJC que están siendo investigados, todos vinculados al Instituto de Derecho Público de la universidad madrileña.
Gloria Molero Galvañ finalizó su máster en la URJC en julio sobre Comunicación y problemas socioculturales, y es una de las afectadas por el desprestigio. Graduada en periodismo, y natural de Elche (Alicante), logró mudarse a Madrid gracias a sus ahorros y una beca. Lanzó una campaña en Change.org para exigir a la universidad madrileña que haga público el listado de los políticos y cargos públicos que cursaron la maestría en esa casa de estudios.
Pide firmar para saber qué políticos gobiernan desde sus títulos falsos conseguidos a base de privilegios. “La campaña se me ocurrió luego de hablar con compañeros del máster que tuvieron que hacer un montón de sacrificios para conseguir el título, sobre todo los que trabajaban”, señala.
“Es una situación muy injusta y tiene que haber consecuencias. No es posible que los alumnos con menos recursos tengan que currar [trabajar] a la vez que estudian, y que a los políticos prácticamente les regalen el título”, agrega, mientras recuerda la preocupación de sus padres cuando saltó el escándalo.
“Lo ocurrido en la URJC repercute en el prestigio de todo el personal docente y en miles de alumnos, cuyos títulos se han devaluado a niveles insospechados. Para el mercado de trabajo es algo horrible, porque la universidad actúa en la zona sur de Madrid, donde se encuentra la gente con menos recursos”, asegura Carlos Resa Nestares, profesor de doctorado en la URJC.
“Hay también una culpabilidad estructural. El plan Bolonia [homologación europea de estudios superiores] recicla lo que era la antigua licenciatura, que ahora se llama grado, y establece como estudios superiores el máster y el doctorado. El máster se ha revalorizado y se sitúa por arriba de la licenciatura. Y es la fase previa para acceder al doctorado que te permite aspirar a una plaza en la universidad, con todo lo que ello conlleva”, agrega.
El mástergate salpicó incluso al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se vio forzado a permitir el acceso sin restricciones a su tesis doctoral, luego de que la oposición aireara sospechas de plagio. La URJC decidió clausurar el Instituto de Derecho Público que habría facilitado las titulaciones.
La supervisión de los currículum vitae es prácticamente inexistente en el país.